domingo, 2 de junio de 2013

TONTO TONTO...MIERDA MIERDA





    LOS INTELIGENTES CREARON EL MUNDO
    Y LOS IMBÉCILES DISFRUTAN DE ÉL






ELOGIO DEL IMBÉCIL




En este libro, el periodista y escritor italiano Pino Aprile  reflexiona sobre el auge de la estupidez humana frente a la inteligencia, que al final terminará por extinguirse.

Aprile, para defender su tesis sobre el final de la inteligencia, señala en clave de ironía que la inteligencia que salvó al ser humano de su extinción ha agotado su función, los inteligentes han construido el mundo, pero quienes lo disfrutan y quienes triunfan en él, son los imbéciles.

El libro surgió de una conversación con el premio Nobel (medicina 1973) Konrad Lorenz, a quien entrevistó en su casa de Viena cuando ya era muy anciano.


    El autor realiza una serie de reflexiones que se resumen en varias “leyes” sobre el fin de la inteligencia:

     “El imbécil sobrevive. El genio se extingue”

    “Antes tontos que muertos”

   ” La evolución prefiere a un tonto vivo que a un genio muerto.
 A cambio de darnos la vida, la evolución nos pide el cerebro”

     “El hombre moderno vive para volverse tonto”

    “La inteligencia actúa en beneficio de la estupidez y contribuye a su expansión”

     “La imbecilidad solo puede aumentar”

    “La unión no hace la fuerza sino la imbecilidad”.

La inteligencia está destinada a acabarse porque es una facultad provisional, completamente instrumental en la aventura de la especie y no siempre necesaria y por tanto obsoleta, argumenta el escritor. Aprile dice que vivimos en un momento de ascenso de la estupidez, ser imbécil triunfa, es lo que conviene, vence porque es cómoda, la inteligencia crea problemas, preguntas, cuestiones.

El ascenso de la estupidez nos lleva a la comodidad y a la ferocidad, porque una característica de la estupidez es la violencia. “El estúpido cuando no tiene argumentos grita, a veces levanta las manos y si tiene poder destruye a todos los que hacen preguntas, el poder tiene miedo a la inteligencia”, añade.

    Entrevista a Pino Aprile :

    EL IMBÉCIL ES UN ADELANTADO

   ¿Lo dice en serio?

    -Sí, la inteligencia humana se extingue. Nuestros simiescos antecesores se sirvieron de ella para evolucionar y convertirnos en lo que somos…

    -Los predadores más feroces del planeta.

    -… pero ahora nuestra supervivencia está asegurada y no necesitamos la inteligencia. La estupidez es un excelente mecanismo para perpetuarnos. De hecho los tontos son prolíficos y los genios tienden a la esterilidad.

    -Siempre nos quedará la cultura.

    -La selección no es solo natural sino también cultural, y desde hace miles de años el “Homo sapiens sapiens” elabora comportamientos y sistemas sociales que provocan el exterminio de los mejores. Darwin ya se preguntó por qué los antiguos griegos sufrieron una decadencia imparable.

    -¿Demasiadas guerras?

    -Sí, fueron víctimas de las reducciones de talentos que se han producido en la evolución de nuestra especie, sobre todo a través de la agresividad intraespecífica. ¿Quiénes murieron bajo los muros de Troya?

    -Según Homero, los más listos y guapos.

    -En la patria se quedaron los más tontos, cobardes e inútiles, pero les tocó garantizar la continuidad de la raza. Ninguno de los héroes que sobrevivió, al regresar al hogar, quiso quedarse en aquel pueblo de infames que había surgido, y todos escogieron el exilio.

    -En nuestros días los listos desertan.

    -Nuestro motor evolutivo ha inventado otras astucias para ir contra la inteligencia y sus manifestaciones: formas de organización social como la monarquía, la democracia…

    -¿Qué tiene en contra de la democracia?

    -Es como una partida trucada: antes de ir a votarlos ya han vencido porque son mayoría. Pero todos los otros sistemas son peores y no se andan con miramientos: Freud tuvo que exilarse, Solzhenitsyn fue condenado a un “gulag”; Sócrates, a muerte. ¿Eso es malo?

    -¡Hombreee!

    -La evolución no tiene criterios éticos, morales o estéticos, sino funcionales, y la estupidez funciona. España, tras dominar medio mundo, cayó en una terrible decadencia. A lo largo de tres siglos la Santa Inquisición eliminó, al ritmo de mil hombres al año, a casi todos los mejores, aquellos que dudaban y planteaban problemas, y sin la duda no hay progreso. A partir de ahí, sume y siga.

    -Mejor tonto y vivo, que listo y muerto.

    -El neardental poseía más cantidad de materia gris que cualquiera de sus semejantes antes y después de él, pero el que sobrevivió fue de nuevo el tonto: el cromañón.

    -¿El neardental era demasiado listo?

    -Sí, la cabeza del bebé neardental era un 15% mayor que la actual y la mayoría moría en el parto. La inteligencia quedó literalmente estrangulada desde su nacimiento.

    -¡Vivan los estúpidos!

    -Esa es la tendencia y, por tanto, hay que revisar el juicio: más que un retrasado es un adelantado; no entiende nada, pero ya está preparado para el futuro. Vivir es volverse.

    -¿Adónde quiere llegar?

    -Más vida comporta un precio: menos cerebro. Uno de cada dos ancianos sufre Alzheimer.

    -Combatirlo es el reto.

    -La imbecilidad es una fuerza de la naturaleza, no es algo personal. El mundo está hecho a medida del más. El inteligente es una herramienta que sirve para resolver problemas y así ayudarlos a multiplicarse. Las máquinas más complejas y peligrosas, las organizaciones planetarias, están en manos de individuos universalmente reconocidos como cretinos.

    -¿En quién está pensando?

    -En dos líderes mundiales: Gerald Ford, presidente de EE.UU., y Leonid Breznev. Del primero se decía que era incapaz de bajar la escalerilla del avión y mascar chicle a la vez. El otro era un alcohólico. Bastaba que apretara un botón para destruir el planeta.

    -¿El poder es enemigo de la inteligencia?

    -Sí, la inteligencia está habituada a discutir y el poder no quiere discutir, quiere mandar. El imbécil siempre ve la discusión como una agresión. Todos los sistemas jerárquicos funcionan de acuerdo a una regla básica: hay que respetar las reglas y las costumbres.

    -La duda ofende.

    -Y es ineficaz, en un sistema jerárquico lo que cuenta es que alguien consiga hacer algo, no que se descubra el mejor modo de hacerlo. La inteligencia es como arena que se introduce en los engranajes: puede obstruir los mecanismos. El genio es subversivo.

    -En lugar de aplicar la norma la discute…

    -… bloqueando así el camino regular de todo sistema burocrático. Por eso la imbecilidad es la verdadera savia vital de la sociedad. Si la norma fuera la genialidad, la jerarquía se extinguiría por falta de suministro. Las estructuras sociales más estúpidas prosperan y las más inteligentes mueren. La imbecilidad sólo puede aumentar.

    -Dígame una cosa: ¿por qué los mandamases siempre están tan ocupados?

    -Por la suma de dos principios. El de Peter : en una jerarquía cada persona tiende a ascender hasta que se revela incapaz; y la ley de Parkinson : a partir de ese momento y en adelante empieza a multiplicar sus obligaciones para así ocultar su incompetencia.

    -¿Del “Homo sapiens” al “Homo masa”?

    -Disuadidos de pensar, educados en deseos que nos han sido impuestos y que son idénticos a los del vecino, somos el producto de un largo proceso evolutivo dirigido a reprimir la obsoleta y molesta inteligencia.

*


















*



STING
ENGLISHMAN IN NEW YORK
Álbum: Nothing Like the Sun (1987)



I don't drink coffee I take tea my dear
I like my toast done on one side
And you can hear it in my accent when I talk
I'm an Englishman in New York

See me walking down Fifth Avenue
A walking cane here at my side
I take it everywhere I walk
I'm an Englishman in New York

I'm an alien I'm a legal alien
I'm an Englishman in New York
I'm an alien I'm a legal alien
I'm an Englishman in New York

If, "Manners maketh man" as someone said
Then he's the hero of the day
It takes a man to suffer ignorance and smile
Be yourself no matter what they say

I'm an alien I'm a legal alien
I'm an Englishman in New York
I'm an alien I'm a legal alien
I'm an Englishman in New York

Modesty, propriety can lead to notoriety
You could end up as the only one
Gentleness, sobriety are rare in this society
At night a candle's brighter than the sun

Takes more than combat gear to make a man
Takes more than a license for a gun
Confront your enemies, avoid them when you can
A gentleman will walk but never run

If, "Manners maketh man" as someone said
Then he's the hero of the day
It takes a man to suffer ignorance and smile
Be yourself no matter what they say

I'm an alien I'm a legal alien
I'm an Englishman in New York
I'm an alien I'm a legal alien
I'm an Englishman in New York




*


8 comentarios:

Gatopardo dijo...

¿Tontos? ¿Dónde?

marian dijo...

En ningún lado, no existen.
Todo es fruto de la imaginación.

Juan Nadie dijo...

Hay más tontos que ventanas, decía alguien. No sé a quien se estaba refiriendo, pero como sea a mí, me cago en tós sus muertos.

marian dijo...

¿Con lo que hay por ahí para repartir, te va a tocar a ti? Esto va por sorteo y no te ha tocao ni la pedrea, al Gato tampoco, a mí ni eso.

marian dijo...

Es que ya no juego a la lotería, pero antes, de vez en cuando y en Navidad, algún décimo he jugado...nadie es perfecto.

Juan Nadie dijo...

"Aprile, para defender su tesis sobre el final de la inteligencia, señala en clave de ironía que la inteligencia que salvó al ser humano de su extinción ha agotado su función, los inteligentes han construido el mundo, pero quienes lo disfrutan y quienes triunfan en él, son los imbéciles."

Avispado el Aprile, venderá miles de libros y hará segundas, terceras y cuartas ediciones, y además se cubre las espaldas llamando imbécil a todo el que no se llame Pino Aprile, y todo el mundo a tragar. Genial. Los hay a cientos. Son los intelectuales de hoy, qué le vamos a hacer. El pensamiento y la reflexión brillan por su ausencia. Lo guay es lo fácil. Pensamiento débil, lo llamó alguno.

marian dijo...

Es lo que es. LLevando razón en algunas cosas, en otras se queda más ancho que la largo, trigo con cizaña.

Gatopardo dijo...

Hay que temerlos más que a nada, porque hay muchos. Eso decía el gran Facundo cabral.