domingo, 11 de agosto de 2013

MUSICALES DEL CINE DE LOS 60 y 70



                                                     
Tras un periodo de cierta indecisión, el género musical parece resurgir con fuerza durante los años 60, si bien las nuevas condiciones ideológicas y sociales imponen una distinta perspectiva creativa, más en consonancia con la realidad histórica que se vive. De este modo, el viejo espíritu musical apenas si logra, salvo en determinadas excepciones, sobrevivir amparado en su concepción del entretenimiento, la fastuosidad y la espectacularidad. Las nuevas producciones de los 60, por el contrario, buscan el impacto a través de elementos dotados de una sensibilidad temática diferente. Por medio de la música y el baile les interesa crear una historia en la que se narren, además, conflictos humanos y sociales.

West Side Story
(Robert Wise & Jerome Robbins, 1961)

Gym Mambo








Ejemplo claro de ello es WEST SIDE STORY, película en la que el amor, la delincuencia juvenil y la problemática racial, constituyen el verdadero ritmo argumental de la misma. La música fue compuesta por Leonard Bernstein.
De otra parte, nuevas estrellas se incorporan al género; algunas de ellas sin relación con el mismo, pero que ocasionalmente interpretan filmes musicales, junto a otras que sí pueden ser consideradas como estrellas que encuentran su razón de ser en la canción y el baile. 



Destacan, entre estas, Barbra Streisand y Julie Andrews.


Del mismo modo, en el campo de la dirección, gran número de realizadores hacen incursiones aisladas al género musical, mientras otros, caso de Richard Lester, intenta que su trabajo en ese apartado mantenga una cierta línea de continuidad. De entre todos los nuevos creadores que abordan el musical, posiblemente sea Bob Fosse quien mayor experiencia posea dentro del género, primero como bailarín y coreógrafo y, a partir de los 60, como director de películas tales como NOCHES EN LA CIUDAD (SWEET CHARITY, 1969) , protagonizada por Shirley MacLaine, y modélica en su concepción visual de la música y la danza.

Existe una clara ruptura entre el musical de los años 50 y el de los 60. Hacia finales de los 50, el equipo creado por el productor Arthur Freed en la MGM (Metro-Goldwyn-Mayer), y que había llevado a cabo algunos de los mejores musicales de todos los tiempos, estaba desintegrándose rápidamente. Stanley Donen y Gene Kelly lo habían abandonado, y pronto empezaron a participar en proyectos fundamentalmente no musicales, para los que había mayor demanda en un Hollywood cada vez más interesado por la problemática social.

En 1960, Vicente Minnelli rodó su último musical para la MGM, BELLS ARE RINGING, que también representó el canto del cisne del equipo creado por Freed.
Debido al punto de vista más realista que estaba adoptando Hollywood, resultaba cada vez más difícil realizar un musical lleno de fantasía e imaginación, con un personaje soñador triunfante sobre circunstancias difíciles y recalcitrantes y que resultase mínimamente convincente.



Hello Dolly (Gene Kelly, 1969)
Barbra Streisand and Louis Armstrong


Aun así, algunos de los musicales de los años 60 fueron realizados por viejos supervivientes de la MGM, sobre todo Vicente Minelli, Charles Walters, George Sidney y Gene Kelly. De todos ellos, Walters, con JUMBO (BILLY ROSE´S JUMBO, 1962) y MOLLY BROWN SIEMPRE A FLOTE (THE UNSINKABLE MOLLY BROWN, 1964) Y Kelly, con HELLO DOLLY (1969), siguieron siendo los más tradicionales, aunque en algunos casos consiguieron resultados bastante agradables. Sidney hizo frente al desafío representado por los musicales haciendo gala de su tradicional vigor y energía en UN BESO PARA BIRDIE (BYE, BYE, BIRDIE, 1963) y CITA EN LAS VEGAS (VIVA LAS VEGAS, 1964), aunque, en último extremo, un musical más tradicional, LA MITAD DE SEIS PENIQUES (HALF A SIXPENCE, 1967), resultó más inventivo.
No obstante, fue Minelli quien mostró una verdadera capacidad para adaptarse a los nuevos tiempos, y las innovaciones formales de VUELVE A MI LADO (ON A CLEAR DAY YOU CAN SEE FOREVER, 1970) siguen pareciendo frescas hoy en día.

Mientras que estos directores representaban un enfoque especializado al género, el musical de los años 60 y 70 se caracteriza por su falta de énfasis en la necesidad de talentos especialmente musicales tanto en los realizadores como en los intérpretes.




En los que se refiere a los directores, los resultados fueron, por lo general, sorprendentemente satisfactorios, William Wyler, conocido sobre todo por sus prestigiosos dramas, demostró gran habilidad en FUNNY GIRL (1968).




Dos directores jóvenes dieron muestras de adaptarse perfectamente al género: Francis Ford Coppola, con el VALLE DEL ARCO IRIS (FINIAN´S RAINBOW, 1967), una película especialmente estilizada, y Norman Jewison, con EL VIOLINISTA EN EL TEJADO (FIDDLER ON THE ROOF, 1971), mucho más imaginativa y llena de fantasía en su versión cinematográfica que en la teatral. En 1977, Martin Scorsese, ese poeta italoamericano de la vida callejera de Nueva York, rodó en 1977 la maravillosa NEW YORK, NEW YORK.






Sin embargo, quizá el ejemplo más destacado de realizador capaz de pasarse al musical desde géneros completamente distintos es el de Robert Wise. Identificado con el cine negro y policíaco, dejó, sin embargo, su huella en el musical de los años 60, con títulos tan variados pero satisfactorios como:

WEST SIDE STORY (1961)

LA ESTRELLA (STAR, 1968)




SONRISAS Y LÁGRIMAS (THE SOUND OF MUSIC, 1965)

En el lado del debe musical de este periodo cabe citar, sin embargo, OLIVER (1968), de Carol Reed y, todavía peor, EL EXTRAVAGANTE DOCTOR DOLITTLE (DR. DOLITTLE, 1967), de Richard Fleischer, un verdadero desastre.

Evidentemente, a lo largo de las décadas de los 60 y 70. ha habido artistas relacionadas específicamente con el cine musical. Julie Andrews es la más destacada. Petula Clark estuvo deliciosa y no fue suficientemente valorada tanto en el VALLE DEL ARCO IRIS, como en ADIÓS MR. CHIPS (GOODBYE MR. CHIPS, 1969). Liza Minnelli y Barbra Streisand son las dos intérpretes de gran talento.
Sin embargo, la persona "creíble", aparece en interpretaciones musicales tan relajadas y conseguidas como las de Rex Harrison en MY FAIR LADY (George Cukor, 1964) o la de Clint Eastwood en LA LEYENDA DE LA CIUDAD SIN NOMBRE (PAINT YOUR WAGON, 1969). Normalmente, estos actores más que cantar, recitaban sus canciones, pero era precisamente esa sencillez lo que proporcionaba mayor atractivo.


 Paint Your Wagon 

(LA LEYENDA DE LA CIUDAD SIN NOMBRE)
 Joshua Logan (1969)
Clint Eastwood cantando  "I Talk To the Trees" 




(FIDDLER ON THE ROOF) El violinista en el tejado
Norman Jewison (1971)


No obstante, en términos generales, ni en la década de los 60 ni en la de los 70 se han logrado títulos musicales de tanta categoría e imaginación como los rodados por la MGM en los 50.

Uno de los mayores avances en el género durante este periodo fue su intento de ganarse al público juvenil y por incorporar la música pop posterior a los Beatles. Pero, a este respecto, el musical ha adoptado, por lo general, una actitud paternalista con respecto a la energía y subversión tanto de los temas juveniles como de la música rock.


CABARET (Bob Fosse,1972) 




Liza Minnelli & Joel Grey
"Money"




Los musicales rock solían desarrollar temas juveniles excesivamente simplificados, acompañados por músicas más apropiadas para espectadores de edad madura. Por ejemplo, GODSPELL y JESUCRISTO SUPERSTAR (JESUS CHRIST SUPERSTAR), AMBAS DE 1973. Solo dos musicales como EL FANTASMA DEL PARAÍSO (PHANTOM OF THE PARADISE, 1974) de Brian de Palma, y TOMMY (Ken Russell, 1975) se aproximaron a recrear la energía e imaginación de la mejor música rock.



JESUS CHRIST SUPERSTAR

AÑO:                  1973
DIRECTOR:       NORMAN JEWISON
GUIÓN:              MELVYN BRAGG, NORMAN JEWISON
                            (MUSICAL: TIM RICE & ANDREW LLOYD WEBBER)

Simon Zealotes (Larry T. Marshall)
Jesus (Ted Neeley)

Simon Zealotes - Poor Jerusalem





*


Entonces, en 1977 apareció FIEBRE DEL SÁBADO NOCHE (SATURDAY NIGHT FEVER) d. John Badham. El musical bailado se reinventó de repente. La moda creada por la película se extendió por toda Europa y los Estados Unidos y se vio seguida por BLACK JOY (1977), POR FIN YA ES VIERNES (THANK GOD IT´S FRIDAY, 1978) d. Robert Klane, THE MUSIC MACHINE (1979), ¡QUÉ NO PARE LA MÚSICA! CAN´T STOP THE MUSIC, 1980 d. Nancy Walker, XANADU d. Robert Greenwald y FAMA (FAME, 1980) d. Alan Parker. En todas ellas el nuevo estilo de danza se convertiría en el elemento más destacado del género.
El musical clásico no había reconocido nunca los originales negros de, por ejemplo, el baile de claqué. Los nuevos musicales intentaron por los menos situar el tema dentro de su contexto cultural. La excelente BLACK JOY 1977 d. Anthony Simmons, relativa a la vida de los inmigrantes en un barrio londinense, y POR FIN YA ES VIERNES, el retrato de un viernes por la noche en una discoteca de Hollywood, volvieron a ligar la música con artistas negros.
Tanto FIEBRE DEL SÁBADO NOCHE como XANADU presentan la música disco como un medio de eliminar las diferencias y desigualdades sociales. FIEBRE DEL SÁBADO NOCHE utilizaba espléndidamente las escenas de baile para resolver esa clase de problemas, permitiendo controlarlos mediante habilidades de las que todo el mundo era capaz. XANADU  ofrecía un cierto sentido de armonía cultural en su visión final de la discoteca como un lugar libre de cualquier clase de prejuicio.



Más películas musicales de los 60 y 70 (s.e.u.o)



CAN-CAN, 1960 d. Walter Lang








LET´S MAKE LOVE, 1960 d. George Cukor
(El multimillonario)




LES PARAPLUIES DE CHERBOURG, 1963 d. Jacques Demy

 (Los paraguas de Cherburgo)








MARY POPPINS, 1964 d. Robert Stevenson







MY FAIR LADY, 1964 d. George Cukor






ROBIN AND THE SEVEN HOODS, 1964 d. Gordon Douglas
( Cuatro gángsters  de Chicago )





VIVA LAS VEGAS, 1964 d. George Sidney (Cita en las Vegas)






A FUNNY THING HAPPENED ON THE WAY TO THE FORUM, 1966 d. Richard Lester (Golfus de Roma)






CAMELOT, 1967 d. Joshua Logan







HOW TO SUCCEED IN BUSINESS WITHOUT REALLY TRYING, 1967 d. David  Swift





LES DEMOISELLES DE ROCHEFORT,  1967 d. Jacques Demy 
(Las señoritas de Rochefort)








THOROUGHLY MODERN MILLIE, 1967 d. George Roy Hill
 (Millie, una chica  moderna)




CHITTY CHITTY, BANG BANG, 1968 d. Ken Hughes






DARLING LILI, 1970 d. Blake Edwards





WILLY WONKA&THE CHOCOLATE FACTORY, 1971 d. Mel Stuart 
(Un mundo de fantasía)




THE RULING CLASS, 1972 d. Peter Medak
 (La clase dirigente)





THAT´S ENTERTAINMENT, 1974 d. Jack Haley Jr. 
(Érase una vez Hollywood) 




LOST IN THE STARS, 1974 d. Daniel Mann
(Perdido en las estrellas)



NASHVILLE, 1975 d. Robert Altman





AT LONG LAST LOVE, 1975 d. Peter Bogdanovich










THE ROCKY HORROR PICTURE SHOW, 1975 d. Jim Sharman




-TOMMY, 1975 d. Ken Russell


 Roger Daltrey (The who)

BUGSY MALONE, 1976 d. Alan Parker
(Bugsy Malone, nieto de Al Capone)




A STAR IS BORN, 1976 d. Frank Pierson
(Ha nacido una estrella) 



HOLLYWOOD, HOLLYWOOD, 1976 d. Gene Kelly (That's Entertainment Part 2)





NEW YORK, NEW YORK, 1977 d. Martin Scorsese



THE LAST WALTZ, 1978 d. Martin Scorsese 
(El último vals)




GREASE, 1978 d. Randal Kleiser




HAIR, 1979 d. Milos Forman





ALL THAT JAZZ, 1979 d. Bob Fosse
(Empieza el espectáculo)





-QUADROPHENIA, 1979 d.  Franc Roddam





Y para terminar, aunque son de la década de los 80:







COTTON CLUB


Año: 1984
Director: Francis Ford Coppola

Música: John Barry



Larry T. Marshall (de nuevo)
 como Cab Calloway cantando "Minnie the Moocher"






VICTOR O VICTORIA

Año: 1982
Director: Blake Edwards
Música: Henry Mancini

Le Jazz Hot
Julie Andrews














9 comentarios:

Gatopardo dijo...

Un mundo, el de los musicales, al que personalmente lo que le agradezco en mayor medida son los temas que ha aportado para grandes versiones posteriores en formato de jazz.
Por poner un ejemplo:
https://www.youtube.com/watch?v=-mqsphi8EvQ

Gatopardo dijo...

Aunque he de confesar mi debilidad por la peli "Cabaret".
Los de Travolta, no he tenido el mal gusto......

marian dijo...

De acuerdo contigo en lo de las versiones. El enlace que has puesto es la prueba, qué dos, además.

Tengo previsto hacer otro sobre el tema con los 20, 30, 40 y 50, que son los que más "sustancia" tienen, a mí gusto, pero como este ya lo tenía medio preparado, ha ido primero.

Gatopardo dijo...

¡Ándele, ándele!

marian dijo...

Cantinflas tendrá su sitio también.

Juan Nadie dijo...

¡Qué manía con poner canciones de los ochenta que no son de los ochenta..., o al revés, perdón, que me he liao!
Conozco todos los musicales que aparecen aquí (alguno, más hubiese valido que no) y me quedo con Cotton Club (aunque actúe Richard Gere) y con Cabaret.

Juan Nadie dijo...

Aunque actúe Liza Minelli.

marian dijo...

Pues que estoy de acuerdo contigo también, no lo hago queriendo.

marian dijo...

Aunque también hay que decir que la Minnelli convence y está impecable en los números musicales de la película.
Lo que no se puede decir...la cantidad de veces que vi en su día Jesucristo Superstar.