lunes, 10 de junio de 2013

PHILADELPHIA, por ejemplo






La discriminación es una situación en la que las personas son tratadas de forma desfavorable, causándoles daños por cuestiones de origen étnico, sexo, religión, nacionalidad, socioeconómicos, edad, estado civil, peso corporal, discapacidad, enfermedad, nivel de estudios, ideas políticas, orientación sexual, forma de pensar o cualquier otra característica. Ya sea de manera solapada o abiertamente.

Otra cosa es plantar cara y querer erradicar las discriminaciones practicadas en nombre de la religión o por cuestiones culturales, como son la mutilación sexual o la situación de millones de mujeres. O no consentir una orientación sexual como la pederastia, o el terrorismo, o cualquier situación de abuso hacia alguien.





PHILADELPHIA (1993), de Jonathan Demme. Narra la historia de un joven y prometedor abogado que es despedido cuando los propietarios del bufete donde trabaja se enteran de que tiene sida. Para ello ocultan una demanda y le acusan de negligente profesional. El abogado, a pesar del deterioro de su salud, pleiteará con fuerza contra sus antiguos jefes.

El tratamiento que se da a la historia oscila entre la película militante de una causa justa (el derecho de los enfermos de sida a no ser discriminados) y la historia de discriminación social de cualquier ser humano, es decir, la plasmación cinematográfica de la necesidad de aceptación que tienen las personas que son discriminadas injustamente.


NEIL YOUNG
 Philadelphia 


Sometimes I think that I know
What love´s all about
And when I see the light
I know I'll be all right.

I've got my friends in the world,
I had my friends
When we were boys and girls
And the secrets came unfurled.

City of brotherly love
Place I call home
Don't turn your back on me
I don't want to be alone

Someone is talking to me,
Calling my name
Tell me I'm not to blame
I won't be ashamed of love.

Sometimes I think that I know
What love's all about
And when I see the light
I know I'll be all right.









5 comentarios:

Gatopardo dijo...

La revolución de la Bastilla, la fraternité, egalité, etc... que pronto se les ha olvidado a algunos franceses........ y españoles.
Parece ser que los obligan a ser homosexuales, a abortar, a divorciarse, a comprender, a razonar....

Gatopardo dijo...

Por cierto, del gran Neil Young, ya está dicho todo.

marian dijo...

Lo que sigue funcionando son las apariencias, eso no falla. Y el confundir el tocino con la velocidad, cualquier cosa con tal de no razonar.

Juan Nadie dijo...

No ví la película, creo que no la veré, pero la música de Young me gusta.

marian dijo...

A mí también, de hecho conocí el tema antes que la película, creo que la supo expresar con fidelidad a través de su música.