miércoles, 10 de diciembre de 2014

EXPEDIENTE XX - XY




Y dijeron que dijo Dios: No es bueno que el hombre esté solo.
Y ahí empezó el lío.
¿Y por qué no: No es bueno que la mujer esté sola?
O mucho mejor : No es bueno que el ser humano esté solo.
O dar una esperanza: Es mejor estar sol@ que mal acompañad@.



Adán y Eva
Jan Gossaert


GÉNESIS 2


20 Y el hombre fue poniendo nombre a todos los ganados, a todas las aves del cielo y a todas las bestias salvajes, pero no encontró una ayuda adecuada para sí. 21 Entonces el Señor Dios hizo caer al hombre en un letargo, y mientras dormía le sacó una costilla y llenó el hueco con carne. 22 Después, de la costilla que había sacado al hombre, el Señor Dios formó una mujer y se la presentó al hombre.

23 Entonces este exclamó:

Ahora sí;
esto es hueso de mis huesos 
y carne de mi carne;
por eso se llamará varona,
porque del varón ha sido sacada.







Si bien el sexo del embrión queda determinado en el momento de la fecundación, según contenga un cromosoma X o un cromosoma Y, aparentemente, la vida de todo ser humano comienza como hembra y continúa como tal las primeras semanas de gestación. Aproximadamente durante la semana sexta, comienza una transformación dirigida por el gen SRY  que se encuentra en el cromosoma Y en los embriones XY , el brazo ejecutor (por resumir) encargado del cambio es una hormona, la testosterona, ella es la responsable de lo que se conoce como "hombre" (XY), una variante al que parecía ser el diseño inicial. Los embriones que no sufran esa variante (los XX) serán una "mujer".


[El cromosoma X es uno de los cromosomas sexuales del ser humano y otros mamíferos. Este cromosoma está presente tanto en individuos hembras como machos. En los seres humanos está situado en el llamado par 23. Los cromosomas vienen en pares. Normalmente, cada célula en el cuerpo humano tiene 23 pares de cromosomas (46 cromosomas en total), de los cuales la mitad proviene de la madre y la otra mitad del padre.

Las mujeres tienen 2 cromosomas X.
Los hombres tienen un cromosoma X  y uno Y.
La madre aporta un cromosoma X , mientras que el padre puede contribuir ya sea con un cromosoma X o con un cromosoma Y.

Cuando en el par 23 se da XX el sexo del individuo es cromosómicamente hembra. En caso de que sea XY el sexo del individuo será cromosómicamente macho.

Mediante la filogénesis (la filogenia es la historia del desarrollo evolutivo de un grupo de organismos) se puede deducir que el cromosoma Y surge en la evolución con bastante posterioridad al cromosoma X, tratándose de una mutación de dicho cromosoma X. La pérdida de uno de los segmentos de X  dio lugar a la forma estructural del cromosoma Y. ]



Hace unos pocos millones de años...





La arqueóloga española Margarita Sánchez Romero ha realizado investigaciones de identidad de género y edad en la Prehistoria que evidencian el importante papel femenino en ese periodo.

Entrevista a Margarita Sánchez Romero

¿Cuál era el papel de la mujer en la Prehistoria?

Las mujeres han estado históricamente vinculadas a las llamadas actividades de mantenimiento, relacionadas con la preparación del alimento y la preservación de unas adecuadas condiciones de higiene y salud, además del cuidado del resto de los miembros del grupo y de la socialización de los individuos infantiles. El problema es que se trata de actividades que siempre se han minusvalorado y englobado en el depreciado concepto de doméstico. Tradicionalmente, se ha considerado que no requieren ningún tipo de tecnología, experiencia o conocimientos para su desarrollo. No obstante, se convierten en fundamentales para cualquier sociedad, independientemente de cuál sea su modo de subsistencia. Un reflejo de su importancia es que, desde la incorporación de la mujer al mundo laboral, que implica un cambio en este reparto de roles tradicionales, se están produciendo situaciones que llevan a las administraciones a tomar medidas, como la conciliación de la vida laboral y familiar o la ley de dependencia. Una sociedad puede vivir sin fabricar coches, pero no sin que alguien realice estas tareas de mantenimiento.

Esas funciones se van heredando y llegan hasta hoy… ¿Por qué en la Prehistoria se les encargó a las mujeres precisamente ese rol?

En todas las sociedades conocidas existe una división del trabajo por sexos. Esta separación no implica que un grupo realice tareas menos importantes que el otro, sino que es una estrategia social para obtener más éxito en la explotación de los recursos. Algunas teorías apuntan a que en este reparto fue fundamental la vinculación de las mujeres con las crías humanas, que requieren una atención constante al menos durante los primeros años de vida. En sociedades como las prehistóricas, la alimentación de los individuos infantiles mediante la lactancia era un recurso fundamental y esto pudo vincularlas a las actividades de mantenimiento y al espacio doméstico, pero sin que eso significara necesariamente desigualdad o subordinación. El menosprecio hacia estos trabajos es una construcción posterior de la sociedad patriarcal en la que vivimos.

¿Cómo eran las antecesoras prehistóricas de la mujer actual?

Los estudios etnográficos sobre sociedades actuales demuestran que lo extraño es encontrar una actividad que solo acometan hombres o mujeres. El reparto de trabajo es una construcción social y, por tanto, cada sociedad la gestiona como mejor entiende. En las sociedades de la prehistoria no tenemos datos que nos lleven a pensar que las mujeres no cazaban o que no intervinieron en determinadas producciones, como la de piedra tallada o la metalurgia. Además, muchas imágenes del pasado las muestran plenamente integradas en cuestiones rituales y religiosas. Por otra parte, los ajuares funerarios que encontramos en las sepulturas enfatizan más las diferencias en estatus social y en la realización de determinados trabajos, que en la existencia de desigualdades entre mujeres y hombres. Por ejemplo, durante la Edad del Bronce es una constante el encontrar punzones asociados a tumbas femeninas, un útil que servía para la realización del trabajo textil y que persiste como parte del ajuar en el tiempo más que cualquier otro objeto.

¿Qué análisis acometéis para llegar a estas conclusiones?

La única metodología posible es el análisis del registro arqueológico, es decir, de los objetos heredados de esas sociedades y de los contextos en los que aparecen. Utilizamos la información que recabamos de distintos yacimientos como el del Cerro de la Encina, en la localidad granadina de Monachil; la Motilla del Azuer, en Daimiel; Peñalosa, en la localidad jiennense de Baños de la Encina o Castellón Alto, en la localidad de Galera, Granada. Además, contamos con los estudios paleopatológicos y antropológicos, es decir, con los restos óseos de los individuos de estas sociedades, por ejemplo, en lo que se refiere a la Edad del Bronce, sabemos que los hombres encontrados en esas excavaciones muestran un mayor desarrollo muscular en la parte inferior del cuerpo, probablemente debido a que recorrían largas distancias. Sin embargo, las mujeres hacían un esfuerzo mayor con la parte superior, debido a actividades como la molienda del cereal o el acarreo de objetos. Estas diferencias fisiológicas pueden darnos pistas sobre los distintos trabajos que desempeñaba cada sexo.

Cuando alguien piensa en el ser humano prehistórico se imagina un hombre alto y corpulento. No obstante, sectores sociales tan importantes como las mujeres han quedado relegados por la historia y por la visión actual de esa época. ¿Su investigación tiene un matiz de reivindicación histórica?

Por supuesto, las mujeres son las grandes olvidadas de las sociedades prehistóricas. Tenemos la visión de que el individuo-tipo de esa época es un adulto masculino, prácticamente occidental, y nos olvidamos del resto de miembros del grupo: individuos infantiles, mujeres e individuos de edad avanzada. No considerar las actividades que realizan o su importancia social supone un déficit para la disciplina arqueológica y para las interpretaciones que hacemos de las sociedades del pasado. Mi principal interés se centra, por un lado, en reivindicar el trabajo que las mujeres han realizado históricamente, mediante las actividades de mantenimiento. Se trata de procesos que necesitan la aplicación de conocimientos tecnológicos y especializados y que, sobre todo, son imprescindibles para el mantenimiento del grupo social. Por otro lado, debemos entender, que excepto la gestación y el parto, nada está determinado biológicamente. Por ello, el desarrollo de las actividades de mantenimiento no está vinculado en exclusividad a uno u otro sexo y, por tanto, podemos buscar nuevas formas de construir la convivencia de mujeres y hombres en igualdad.


Léon Máxime Faivre - Dos Madres (1888) 


Numerosos estudios han buscado diferencias entre el cerebro del hombre y el de la mujer, y las han encontrado, pero los neurocientíficos están lejos de poder ser categóricos en sus conclusiones, ¿Cuáles son esas diferencias y cómo influyen en el comportamiento? Esta era la pregunta formulada a dos investigadores del cerebro, Alberto Ferrús, doctor en Biología y subdirector del Instituto de Neurobiología Ramón y Cajal del CSIC, en Madrid, y María José Barral, profesora de Anatomía y Embriología Humanas de la Universidad de Zaragoza, en un acto organizado por el Instituto de Cultura de Barcelona y Aula EL PAÍS.

"Para empezar, las diferencias cerebrales entre los miembros del mismo sexo suelen ser superiores a las que hay entre los dos sexos", sostuvo la profesora Barral. Luego todo es muy relativo y además hay mucha ideología: "Se ha dicho que la diferenciación sexual masculina es activa, porque está vehiculada por el cromosoma Y, que las mujeres no tienen, y por tanto la diferenciación de la mujer sería por defecto, un enfoque absolutamente sesgado".

Barral hizo acopio de las diferencias descritas en los manuales de medicina. Entre ellas se señala que el cerebro de los hombres madura antes y que es de mayor tamaño. "Es curioso que se pretendan inferir diferencias funcionales del tamaño del cerebro y no del hígado o de otros órganos", ironizó Barral. Ferrús recordó que el mayor tamaño del cerebro masculino es proporcional a su corpulencia y que en el reino animal hay cerebros mucho mayores con menos prestaciones. Se ha descrito también que las mujeres tienen más materia gris y los hombres más materia blanca, con interpretaciones diversas. Y que procesan de forma diferente la serotonina, un neurotransmisor implicado en los mecanismos de recompensa, es decir, en la sensación de bienestar y felicidad. Parece que, en situación de estrés, la disminución de la seorotonina se asocia en los hombres a un incremento de la agresividad y en las mujeres a un aumento de la depresión.

¿Y qué ocurre con la inteligencia? Se ha dicho que los hombres tienen más desarrollado el hemisferio izquierdo, es decir, el cerebro racional, y las mujeres el área del lenguaje y el hemisferio derecho, que es el que controla la vida emocional. "De eso se ha extraído que las mujeres son más lábiles e impredecibles, lo que ha tenido consecuencias clínicas, como una mayor prescripción de ansiolíticos a las mujeres", sostuvo Barral. En todo caso, ahora se sabe que hay más inteligencias que la meramente racional e incluso se habla de la importancia que tiene la inteligencia emocional. Luego todo sigue siendo relativo. "Aunque existen diferencias cerebrales, ninguna de ellas justifica las acciones que en su nombre se toman", sostuvo con vehemencia Alberto Ferrús.

El científico recordó que una sinapsis cerebral -contacto entre dos células a través de un neurotransmisor- puede construirse o deconstruirse en 24 horas: "El cerebro es una compleja máquina que está cambiando constantemente y algunas estructuras se modifican en un día". Cuando más cambia es en los primeros años de vida. "El cerebro triplica su peso entre el momento de nacer y la pubertad. Ahora sabemos que la maduración sigue unas pautas determinadas, que hasta los siete años existen unas ventanas, con un inicio y un cierre, idóneas para determinados aprendizajes. Cada habilidad cognitiva tiene un momento de adquisición, de ahí que no tenga sentido la estimulación precoz. De nada sirve enseñar a hablar antes de que el niño haya desarrollado las estructuras cerebrales que le pemitirán hacerlo". Por la misma razón, según Ferrús, no deberían adoptarse decisiones de políticas de igualdad sin una sólida base científica. "Si hay un ámbito tintado de intereses acientificos, ese es el de las diferencias sexuales en el cerebro y el comportamiento", sostuvo. "Efectivamente, esas diferencias existen y tienen consecuencias en los comportamientos.

Pero si se quiere conseguir que la sociedad sea igualitaria, no se debe tratar igual a quienes son diferentes". Ferrús indicó que determinados centros educativos de élite de Estados Unidos están considerando seriamente volver a la segregación en determinados aspectos educativos "porque se han dado cuenta de que es la única forma eficaz de que surja el liderazgo entre las mujeres y no se reproduzca el fenómeno de inhibición en presencia del macho. Es un tema abierto, pero habría que reflexionar sobre ello".

La cuestión es: ¿se nace con las diferencias o se hacen? "Se nace y se hacen", responde Barral. "Nacemos con cerebros diferentes, pero el cerebro humano es muy inmaduro al nacer y no termina de madurar hasta bastantes años más tarde, de modo que las condiciones ambientales también nos hacen diferentes. Las diferencias tienen causas genéticas, hormonales y ambientales, y todas son igual de importantes".

Milagros Pérez Oliva
http://elpais.com/diario/2006/03/21/salud/1142895605_850215.html


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Otros enlaces sobre las diferencias entre el cerebro femenino y masculino, con bastantes tópicos, pero seguro que much@s se reflejarán en ellos.

http://books.google.es/books?id=gtx-5Oi5KEsC&pg=PA31&lpg=PA31&dq=Para+una+mujer+resulta+evidente+c%C3%BAando+otra&source=bl&ots=zoisfKsWxd&sig=o3FDNWjEXmyUoax3DaY1vSVUZDg&hl=es&sa=X&ei=nySHVOerNou8UcOmg-gL&ved=0CCMQ6AEwAA#v=onepage&q=Para%20una%20mujer%20resulta%20evidente%20c%C3%BAando%20otra&f=false
http://cettenerife.org/descargas/cerebro_de_hombre_y_mujer_2.pdf

Historia de dos cerebros:

https://www.youtube.com/watch?v=Nlcs0IlZR4Y




Según el primer enlace, esta figura sirve para demostrar que los hombres y las mujeres perci­ben un mismo dibujo de forma diferente. Las mujeres suelen ver una mujer con la barbilla agachada y escondida entre el abrigo de piel, mien­tras que los hombres suelen ver el perfil izquierdo de una mujer que mira hacia el otro lado.
(Lo que no dice es qué pasa con quienes vemos las dos figuras al mismo tiempo)





Al observar la figura el cerebro suele centrarse en las figuras de color oscuro. Si nos concentramos en la superficie de color blanco veremos que aparece la palabra "fly". Normalmente, la mujer ve con mayor facilidad la palabra, mientras que el cerebro del hombre se concentra en las figuras de color.










Je t´aime


LARA FABIAN







Las diferencias de género son engendradas, por una parte, a causa de roles sociales asignados desde la antigüedad, y por otra parte a causa de las características psicológicas y físicas de los hombres y las mujeres.

Los estereotipos de género son, en mayor o menor medida, los causantes a largo plazo de algunas de las diferencias sociales existentes entre hombres y mujeres.

¿Qué es lo masculino y qué es lo femenino? En el caso de que encontráramos una definición hallaríamos la siguiente objeción: “Pero a veces las mujeres (o los hombres) también hacen eso” El hecho de que hombres y mujeres puedan realizar muchas veces las mismas funciones, sustenta la idea de que las personas son una combinación de dos polaridades, la masculina y la femenina.





Ne me quitte pas


JACQUES BREL







De acuerdo con quien dijo, cansad@ de tópicos sobre sentimientos femeninos o masculinos.
Las emociones solo admiten tres adjetivos: humanas, libres y múltiples












9 comentarios:

carlos perrotti dijo...

"...Pero si se quiere conseguir que la sociedad sea igualitaria, no se debe tratar igual a quienes son diferentes..." Todo el post está sembrado de estos hallazgos irrefutables. No puedo copiar y pegar todo este inmejorable y tan bien escrito post.

Y aparte Jacques Brel? Tan bien puesto. Una vez más, Marian, felicitaciones.

marian dijo...

Gracias, Carlos. Y falta mucho, por ejemplo, los estereotipos de género en los medios de comunicación que están por todos los lados, pero claro, mientras haya mujeres que se presten a ellos...

marian dijo...

Y hombre, por supuesto.

marian dijo...

(En plural)

Juan Nadie dijo...

Ay, los estereotipos...

Estupendo post.

Por cierto, yo también veo las dos mujeres a la vez, sin esfrozarme demasiado.

El público se sabe la canción de Lara Fabian, eh?

marian dijo...

A la Lara Fabian la recordé al entrar a la página de Cristina Peri Rossi que pusiste en tu blog.
Pues no sé por qué será lo del dibujo, me refiero a verlo así, la explicación es el tipo de visión (que tendremos los dos tipos algun@s:)
Sin embargo, en la otra figura que aparece en el enlace, en la primera visión, según lo que dice la explicación, ha sido "masculina"


marian dijo...

Voy a traer ese dibujo también.

Gatopardo dijo...

Gran homenaje a Phil Collins...

marian dijo...

Qué arte tienes...