domingo, 15 de abril de 2012

NORMAN ROCKWELL



EL PROBLEMA CON EL QUE TODOS VIVIMOS
(1964)
Una imagen icónica del movimiento de derechos civiles en Estados Unidos



Llamada "The Problem We All Live With", la pintura de Norman Rockwell está inspirada en la experiencia de Ruby Bridges, una niña de seis años en su camino a una escuela pública de blancos en Nueva Orleans el 14 de noviembre 1960 durante la proceso de eliminación de la segregación racial, asistiendo a su primer día de clases en la William Franz Elementary School. Hasta ese momento, los niños blancos y los de color debían asistir a escuelas diferentes, a pesar de que la corte suprema había eliminado esa segregación en un fallo de 1954.
Los tribunales habían ordenado que la escuela fuera integrada (escuelas en las que conviven
personas de distintas razas); ciertos elementos de la comunidad deseaban lo contrario.  A partir de ese día, los padres de los niños blancos retiraron a sus hijos de la clase de Ruby y no fue hasta fin de año que regresaron algunos. Debido a las amenazas y a la violencia contra ella, fue escoltada por cuatro agentes judiciales de Estados Unidos; la pintura se enmarca de manera que las cabezas de los policías se cortan por los hombros. En la pared, detrás de ella, está escrito el insulto racial "negro" y un tomate roto tirado también es visible. Esta pintura enaltece la obra humana de esta pequeña de seis años, que hizo historia con su sufrimiento. Ésa es la fuerza y la historia de la pintura: cuatro hombres escoltaban a Ruby Bridges a la escuela, sí, pero el punto es que era EEUU acompañándola. El cuadro nos dice: ese país puede tener sus defectos, pero cuando lo correcto y lo equívoco están en juego, al final, normalmente elige lo correcto.

NORMAN PERCEVEL ROCKWELL


3 de febrero de 1894,  Nueva York.
8 de noviembre de 1978, Stockbridge





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Doris Day & André Previn trío
(Close your eyes)







Norman Rockwell, ilustrador y pintor norteamericano célebre, por sus imágenes llenas de ironía y humor.
Su infancia fue feliz, viajando y pasando los veranos en Nueva Jersey junto con su familia. Desde pequeño dio muestras de un gran talento para el dibujo, comenzando con unos acorazados que gustaron mucho a los niños de su localidad. Alrededor de 1908 descubre que su verdadera vocación es, definitivamente, la ilustración, y por ello asiste todos los días desde ese año a las clases de arte de la Chase School en Manhattan.
A los quince años, abandona definitivamente los estudios para ir a la National Academy School, donde hacía copias de vaciados en yeso, costumbre propia de muchos artistas del siglo XIX, a modo de aprendizaje.
En 1910, Rockwell se trasladó a la Art Students League, donde aprendió anatomía e ilustración, perfeccionando sus conocimientos previos, con maestros como George Bridgman o Thomas Fogarty.
Sin embargo su carrera se verá para siempre inmortalizada por su empleo como ilustrador oficial del Saturday Evening Post, una revista de actualidad y sociedad; su primera portada data de 1916; Norman Rockwell trabajó para esta revista hasta 1963. Sus portadas, anuncios, ilustraciones y demás publicidad han sido repetidas e imitadas hasta la saciedad, símbolo del típico ilustrador virtuoso norteamericano: hizo publicidad para McDonald's o Coca-cola, cereales, chicles, neumáticos, etc.
Rockwell reconocía al también gran ilustrador Joseph Christian Leyendecker como influencia e inspiración y así lo menciona en su autobiografía My Adventures as an Illustrator (Mis aventuras como ilustrador). Rockwell fue también amigo personal de Leyendecker.
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Las primeras obras de Norman Rockwell tienen un profundo sentido anecdótico; proliferan, durante principios de siglo y los primeros años veinte y treinta, las obras que representan a niños en diferentes actitudes, siempre enfatizando los detalles propios del carácter de los niños: corriendo, burlándose de otros, tomando el desayuno, yendo a la escuela o jugando al béisbol. Plasmando pequeños conflictos de forma simpática o estampas habituales de la vida común, en ocasiones, tan tiernas, que piden postal. Lo que se denominaría su etapa Tom Sawyer, dedicada a retratar el mundillo de la infancia americana, siempre recalcando su inocencia.

Época en que ilustra una edición de Las aventuras de Tom Sawyer y de Huckleberry Finn de Mark Twain.

En torno a los años treinta y cuarenta, es decir, en la preguerra y durante la misma, se dedicó a temas relacionados con el mundo del cine, tratando de mantenerse alejado de todo clima apocalíptico, sin embargo, dedicó un cuadro de carácter publicitario pro soldados americanos, haciendo así, un llamamiento público para apoyar a los soldados. El resto de su obra en estos veinte años oscila en el plasmado de la sociedad norteamericana de entonces y sus convenciones sociales, y otros momentos concretos a los que la llegada del cine sin duda ayudaron a forjar, como "Un golpeador de primera" (1941, "Los flirteadores" o "Chica leyendo el Post", ambos de 1941 también.



Precisamente,  en torno a los años 40, comienza también una corriente adicional
en la temática rockwelliana, al asumir un compromiso social.




"Gossip" (Rumor)





Durante estos años, Rockwell también profundizó en un tipo de representaciones que cada vez ganaron mayor significación en su obra global, como los dedicados a la crítica social o a ensalzar ciertos valores o virtudes del pueblo norteamericano y de la raza humana en general. Algunos de sus trabajos respiraban cierto aire patriótico, valor por entonces tenido muy en cuenta debido a la entrada de Estados Unidos en la guerra, como sucede con "La lealtad del Boy Scout", de 1942.



De esta convulsa época destaca su serie de "Libertad", formada por varios cuadros: "Libertad de la necesidad", de 1943, que representa a una familia reunida en torno a una mesa el día de Acción de Gracias, "Libertad de expresión", del mismo año, "Libertad del miedo" y por último, "Libertad de culto", considerada por muchos su obra maestra, plena en emoción, detalles y solemnidad.




Ya en la década de los 50 y 60, Rockwell volvió a sus temas amables y tiernos, representando imágenes navideñas, familias reunidas, viajes familiares en automóvil, interiores de tiendas o barberías, heladerías con niños, imágenes de lo cotidiano.




Con la llegada de Kennedy, Rockwell, comenzó a abogar por la multiculturalidad, la integración y la defensa del más débil y el apoyo a los negros, quedando patente su pasión por la defensa de los derechos humanos.



Incluso hizo algunas obras repletas de ironía, como "El entendido", de 1962, donde representó a un hombre de espaldas observando con pose afectada un cuadro perteneciente al Expresionismo abstracto, propio de pintores como Pollock, por los que Rockwell se sentía atraído. El hecho de que Rockwell supiera representar la realidad con una maestría increíblemente precisa, hacía contraste con sus obras de carácter expresionista, las cuales realizaba tanto a modo de burla como de estudio.




Fueron llegados ya mediados de los 60 y principios de los 70, cuando Rockwell recuperó su punto mordaz y crítico con la sociedad: los cambios políticos que entonces sufrió Norteamérica, entre ellos los de la integración de los negros, la lacra del racismo y la investidura del presidente Kennedy, fueron tomados e interpretados por Rockwell, quien siempre abogó por la multiculturalidad, la integración y sobre todo, la defensa del débil y el apoyo a los negros perseguidos o insultados: de este período destacan obras impactantes como "El problema con el que convivimos todos", de 1964, donde representa con delicada intensidad a una niña negra que tiene que ir escoltada a la escuela, víctima de los insultos y agresiones de otros ciudadanos; o el magnífico lienzo "La regla de oro", de 1961, donde queda patente su pasión por la defensa de los derechos humanos, su religiosidad y su respeto a todas las razas.


Su talante sereno y profundamente reflexivo le permitió superar todas sus crisis de autoestima., de autoconfianza, pasaba ocasionalmente por hondas crisis de autoconfianza con respecto a su arte, incapaz de sentirse ubicado o integrado entre las corrientes artísticas de entonces; no hay que olvidar que llegado el siglo XX, la ilustración pasó a ser un arte arcaico, y la pintura tradicional o figurativa había olvidado sus raíces; de hecho, Norman Rockwell se quejaba habitualmente de que "nunca iba a poder crear una gran obra, una obra maestra", y que se sentía sobrecogido por otros artistas y comúnmente infravalorado.
Numerosas revistas convirtieron, a través de sus portadas, las ilustraciones de Norman Rockwell, en el álbum familiar de todas una nación, capturando medio siglo de historia, que para bien o para mal, por su carácter de superpotencia mundial, ha influenciado la vida de gran parte del mundo en múltiples ámbitos. Pequeños flashes de inocencia, decencia, empatía, amor al prójimo, rectitud, amor filial y humanismo, que vieron la luz en el mundo fantástico de la paleta de colores de este artista norteamericano.
Rockwell supo plasmar como nadie en sus trabajos, la esencia de la vida cotidiana en los Estados Unidos de América, con una naturalidad y una perspicacia poco comunes. Pequeños momentos del día a día o grandes eventos, del campo y de la ciudad, protagonistas o secundarios de la gran obra de teatro de la vida.

Los tres aspectos que distinguen la obra de Rockwell son:
sus temas, su estética y su humor.  En cuanto a su estética, las ilustraciones con las que este artista nos representa su visión de la "american way of life" son realistas, de un cromatismo fuerte, aunque sin estridencias, sin llegar a imponerse decididamente sobre un dibujo minucioso en el detalle.
Sus pinturas son cálidas, plácidas incluso cuando tratan temas polémicos como el conflicto interracial.
Con un acercamiento tan poderoso como sutil a lo que todos entenderían como un "canon" de lo representado, que resulta automáticamente identificativo de lo que nos está contando, que se convierte en una representación arquetípica y casi indicutiblemente ejemplar.
Su triunfo indiscutible en el mundo de la ilustración está vinculado al género de la portada y del cartel, pero Rockwell no tenía absolutamente nada que envidiar a ninguno de los considerados "grandes maestros" de la pintura que cuelgan sus obras en reputados museos.



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 George Gershwin
Brooklyn, Nueva York, 26 de septiembre de 1898
Beverly Hills, California, 11 de julio de 1937


Rhapsody in Blue






miércoles, 11 de abril de 2012

UNA NOCHE DE ABRIL ESPECIAL




No había escuchado nunca esa canción.
Hace unos días 
una tuna 
vino a cantarla (con un piano) a nuestro balcón.


Plácido Domingo
(Mujer)
Agustín Lara




Para esos tunos que son más chulos que un ocho:

Un detalle 

Charles LLoyd Quartet

(Silvio Rodríguez)






domingo, 8 de abril de 2012

MI BARBA TIENE TRES PELOS



Me gustas al natural. 
Mentira cochina,  
al natural sería con bigote y vello por todo el cuerpo.


-La piel, el órgano más grande del cuerpo y posiblemente el más sensible a las emociones-







El auge del mito de la belleza fue sólo una de las muchas ficciones sociales en desarrollo que se hacían pasar como componentes naturales de la esfera femenina para encerrar a las mujeres dentro de esa esfera. El arsenal moderno del mito es una diseminación de millones de imágenes del ideal actual. Aunque este conjunto es generalmente visto como una fantasía sexual colectiva, de hecho tiene poco de sexual. Manipulación mercantil consciente de las grandes industrias: de los cosméticos, de las dietas, de la moda, de la cirugía estética. Escondiendo los rostros y cuerpos auténticos de las mujeres. ¿Por qué el orden social siente esa necesidad de defenderse, evadiendo a las mujeres auténticas, nuestro rostros, voces y cuerpos, y reduciendo el significado de la mujer a estas imágenes de la "belleza" formuladas y reproducidas interminablemente? Aunque las ansiedades personales inconscientes pueden ser una fuerza poderosa en la creación de una mentira vital, la necesidad económica prácticamente la garantiza. Una economía que depende de los esclavos necesita promover imágenes de esclavos que "justifiquen" la institución de la esclavitud. El mito actual de la belleza es más pernicioso que cualquier otra mística de la femineidad.
Los estragos contemporáneos de este mito de la belleza están destruyendo físicamente y agotando psicológicamente a las mujeres. Para librarnos del peso muerto que una vez más se ha hecho de la femineidad, lo primero que necesitamos las mujeres, no son ni votos ni manifestantes ni pancartas, sino una nueva forma de ser. Nos empeñamos en dar caza a la belleza casi con más tesón que a la felicidad y empleamos en ello sufrimientos, privaciones y grandes sumas de dinero.

Naomi Wolf  El mito de la belleza



Frank Sinatra
I have got you under my skin





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Hay una violencia real hacia la mujer para que no acepte su cuerpo, y está promovida solamente por los intereses comerciales, una realidad manipulada, por ejemplo,  por los retoques hechos con photoshop para los anuncios. Así, las mujeres construyen en sus mentes una imagen de un cuerpo y una cara que no son reales.
Estar sano ya no es un deseo y una aspiración natural, sino una especie de tiranía que ha convertido la salud en un deber que, según la industria del bienestar, sólo podemos satisfacer mediante el consumo de determinados productos y servicios comerciales. Esta muestra de mensajes forma un agobiante y tiránico discurso pro-belleza muchas veces falaz.
Las mujeres tienen su cruz de tormento que es seguir los cánones de belleza establecidos por la tradición “para que una mujer sea bella debe tener poco vello”. Imaginad que las mujeres se ponen en huelga de belleza y aparecen todas con bigotes y piernas peludas, pues al cabo de unas generaciones sería algo normal. En realidad, el fundamento está en nosotros mismos, en nuestra sociedad, en habernos convertido en seres altamente influenciados para ser aceptados, en tomar todo lo dicho como verdadero, sin sentarnos a reflexionar por un minuto. Las consecuencias de este modelo de belleza ya las conocemos: bulimia, anorexia, depresión y demás. Algo tan simple como vestirnos, maquillarnos parece llevarnos en casos extremos a las peores enfermedades físicas y psíquicas, todo por querer encajar en este modelo de belleza.


$$$ + QUIRÓFANO






LOS MILAGROS DEL MAQUILLAJE Y DEL ESTILISMO












RETOQUES...EN LAS FOTOGRAFÍAS




EN DEFINITIVA, GENTE CORRIENTE







Bien, mujeres y hombres, a cuidarse y a verse con buen aspecto, pero sin esclavitud.
¿Para qué queremos otra esclavitud? ¿Para gustarnos a nosotros mismos o para gustar a los demás?, para que nos admiren. No busquemos nuestra autoestima en lo que estimen los demás de nosotros.


MERCEDES SOSA
la belleza