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martes, 7 de abril de 2015

PINTURA (UNA)


Fresco - Villa Arianna - Estabia




Antiguamente se denominaba "pintores de género" a los que se ocupaban de un solo tema: retratos, paisajes, pinturas de flores, animales, etc. El término tenía un cierto sentido peyorativo, ya que parecía que el artista que trataba solo esos asuntos no valía para otros, y se contraponía al "pintor de historia", que en una sola composición trataba diversos elementos (paisaje, arquitectura, figuras humanas, etc.).








En el siglo XVIII, el término se aplicó al pintor que representaba escenas de la vida cotidiana, opuesto igualmente al pintor de historia, que trataba temas históricos, mitológicos, etc. En cambio, en el siglo XIX, al perder la pintura de historia su posición privilegiada, se otorgó igual categoría a la historia que al paisaje, retrato, etc. Entonces, la pintura de género pasó a ser la que no trataba las principales clases reconocidas: historia, retrato, paisaje y marina. Así, un pintor de género era el que no tenía ningún género definido. Al eliminar cualquier jerarquía en la representación artística, actualmente se considera pintura de género cualquier obra, al tiempo que en la actualidad se consideran como principales géneros pictóricos: retrato (y autorretrato), desnudo, paisaje y marina, pintura de mitología, pintura de historia, pintura religiosa,  bodegón (y vanidades).




RETRATO

Un retrato es una pintura o efigie principalmente de una persona. También se entiende por retrato la descripción de la figura o carácter, es decir, de las cualidades físicas o morales de una persona.





Por lo que la primera definición de retrato es aquella que se refiere a la expresión plástica de una persona a imitación de la misma, lo que ocurre en la pintura, la escultura y la fotografía. En un retrato predomina la cara y su expresión. Se pretende mostrar la semejanza, personalidad e incluso el estado de ánimo de la persona.





DESNUDO




El desnudo es un género artístico que consiste en la representación en diversos medios artísticos (pintura, escultura o más recientemente, cine y fotografía) del cuerpo humano desnudo. Es considerado una de las clasificaciones académicas de las obras de arte. La desnudez en el arte ha reflejado, por lo general, los estándares sociales para la estética y la moralidad de la época en que se realizó la obra. Muchas culturas toleran la desnudez en el arte en mayor medida que la desnudez en la vida real, con diferentes parámetros sobre qué es aceptable. Como género, el desnudo resulta un tema complejo de abordar por sus múltiples variantes, tanto formales como estéticas e iconográficas, y hay historiadores del arte que lo consideran el tema más importante de la historia del arte occidental.

El número de obras cuya temática se centra en la representación de la mujer, especialmente a través de temas religioso-mitológicos, es abundante. La representación femenina más antigua parece estar asociada al concepto de supervivencia, a través de la imagen de la fecundidad. Desde las “Venus” prehistóricas, hasta las mujeres de senos marcados y vientres redondeados de las obras medievales, la acentuación de los rasgos femeninos siempre se ha relacionado con la idea de la continuidad de la especie.

La figura femenina en el arte ha estado vinculada al comportamiento moral, tanto de la representación de lo malo, de los vicios personificados, del pecado, como a la exaltación de las virtudes, mediante alegorías o representando a mujeres santas; por lo que la pintura ha podido ser un instrumento para difundir modelos positivos o negativos de la mujer o también el reflejo de una determinada sociedad. 



La diosa Venus aparece repitiendo una postura típica en la Venus Capitolina.
Desde los tiempos de la Roma Clásica no se había vuelto a representar a esta diosa desnuda y de tales dimensiones. El desnudo femenino, considerado pecaminoso en el arte medieval cristiano, se recupera en el Renacimiento como símbolo de inmaterialidad. Esta Venus no representa el amor carnal o el placer sensual sino que, con su postura y sus facciones finas, se acerca más al ideal de inteligencia pura o saber supremo. Venus sustituye a la Virgen, expresando una fascinación hacia la mitología, común a muchos artistas del Renacimiento.



A partir del Renacimiento, el desnudo femenino, dentro de las representaciones de carácter mitológico, comienza a acentuar su carácter erótico. Sin embargo, no se produce una desvinculación total hasta algo más tarde, cuando el desnudo pasa a ser eso, un desnudo, alejado de toda connotación mitológica. Venus ya no es una diosa, sino que es una mujer que muestra su cuerpo. Con las vanguardias, el desnudo femenino, más allá de la simple idea de la belleza, aparecerá más claramente asociado al erotismo y la sexualidad.




PAISAJE


Paisaje o país es el nombre que la historiografía del arte da al género pictórico que representa escenas de la naturaleza, tales como montañas, valles, flores, árboles, ríos y bosques. Casi siempre se incluye el cielo (que recibe el nombre técnico de celaje), y las condiciones atmosféricas pueden ser un elemento importante de la composición. Además del paisaje natural, también se trata, como un género específico, el paisaje urbano. Tradicionalmente, el arte paisajístico plasma algún paisaje real, pero puede haber otros tipos de paisajes, como los que se inspiran en los sueños (paisaje onírico, muy usado en el surrealismo).







En la historia de la pintura, el paisaje fue adquiriendo poco a poco cada vez más relevancia, desde su aparición como fondo de escenas de otros géneros (como la pintura de historia o el retrato) hasta constituirse como género autónomo en la pintura holandesa del siglo XVII. También es un motivo esencial para la pintura japonesa.




BODEGÓN

stilleven - holandés
still life - inglés
nature morte - francés
natura morta - italiano
stilleben - alemán








Un bodegón, también conocido como naturaleza muerta, es una representación de objetos inanimados, usualmente arreglados por el artista y generalmente extraídos de la vida cotidiana, que pueden ser naturales, animales, frutas, flores, comida, plantas, rocas y conchas o hechos por el hombre, utensilios domésticos, de mesa o de casa, antigüedades, instrumentos musicales, velas, libros, joyas, monedas, pipas, etc.

Esta rama de la pintura se sirve normalmente del diseño, el cromatismo y la iluminación para producir un efecto de serenidad, bienestar y armonía. En sí, es una expresión humanística, porque sensibiliza y permite la mejor comprensión de la realidad del mundo observador, quizá los objetos no sean tan importantes; pero está presente la destreza y creatividad del artista, así como los detalles de su composición. En el siglo XVI, la comida y las flores reaparecerán como símbolos de las estaciones y de los cinco sentidos. 

A partir de 1300, comenzando por Giotto y sus seguidores, la pintura de bodegón revivió en las pinturas de tema religioso en forma de objetos de la vida cotidiana que acompañaban a las figuras protagonistas. Este tipo de representación pictórica fue considerado menor hasta el Renacimiento, por cuanto aparecía generalmente subordinada a otros géneros, como la pintura religiosa o los retratos, conllevando a menudo un significado religioso o alegórico. Esto era particularmente patente en la obra de los artistas del norte de Europa, cuya fascinación por el simbolismo y el realismo óptico muy detallado les llevó a prodigar gran atención en el mensaje general de sus pinturas.

Un paso o hacia el bodegón autónomo fue pintar flores en jarrones u otros objetos con un contenido heráldico o simbólico en la parte posterior de retratos seculares alrededor del año 1475.

Entre los primeros en liberarse del significado religioso del bodegón estuvieron Leonardo da Vinci, quien creó estudios a la acuarela de frutas y flores como parte de su incansable examen de la naturaleza, y Alberto Durero, quien también hizo dibujos detallados de la flora y la fauna.









El siglo XVI vio una explosión de interés en el mundo natural y la creación de lujosas enciclopedias botánicas que documentaban los descubrimientos del Nuevo Mundo. También impulsó el comienzo de la ilustración científica y la clasificación de las especies.

Los objetos naturales comenzaron a apreciarse como elementos de estudio individuales aparte de cualquier asociación mitológica o religiosa. La temprana ciencia de los remedios a base de hierbas comenzó igualmente en esta época, una extensión práctica de este nuevo conocimiento. Además, los patronos ricos comenzaron a financiar la colección de especies animales y minerales, creando amplios «gabinetes de curiosidades». Estos ejemplares sirvieron como modelo para los pintores que buscaban realismo y novedad. Empezaron a coleccionarse y comercializarse conchas, insectos, frutas exóticas y flores, y la llegada de plantas nuevas, como el tulipán (importado a Europa desde Turquía), se plasmaban fielmente en los bodegones. La explosión de la horticultura despertó amplio interés por toda Europa, tendencia que los artistas capitalizaron produciendo miles de bodegones. Algunas regiones y cortes tenían intereses particulares. La representación de cítricos, por ejemplo, era una pasión particular de la corte de los Médicis en Florencia. Esta gran difusión de los ejemplares naturales y el creciente interés en la ilustración natural por toda Europa, dio como resultado la creación prácticamente simultánea de bodegones modernos alrededor del año 1600.

A lo largo de la segunda mitad del siglo XVI había evolucionado el bodegón autónomo. Gradualmente, el contenido religioso disminuyó en tamaño y lugar en estas pinturas, aunque las lecciones morales siguieron estando implícitas.

Aunque la pintura de bodegón italiana estaba ganado en popularidad, permaneció históricamente menos respetada que la pintura de «gran estilo» de temas históricos, religiosos y míticos. Destacados académicos de principios de los años 1600, como Andrea Sacchi, sentían que la escena de género y el bodegón no portaban la gravitas que hace que la pintura sea considerada grande. Por otro lado, exitosos artistas de bodegón italianos encontraron amplio mecenazgo en su tiempo. Más aún, las pintoras, siendo pocas, normalmente elegían o se veían constreñidas a pintar temas como el bodegón, como ocurría, por ejemplo con Giovanna Garzoni, Laura Bernasconi y Fede Galizia.

Muchos artistas italianos destacados en otros géneros, también produjeron algunos cuadros de bodegones. En particular, Caravaggio (1573-1610) fue uno de los primeros artistas que representó naturalezas muertas con conciencia de obra pictórica. Aplicó su influyente forma de naturalismo al bodegón. Su Cesto con frutas fue uno de los primeros ejemplos de bodegón puro.

Este género fue muy cultivado en la pintura nórdica del siglo XVII, tanto en los Países Bajos septentrionales como en los meridionales donde nacen muchas de las diversas variedades del género.

El bodegón se independizó en el nuevo clima artístico de los Países Bajos .Mientras los artistas encontraban oportunidad limitada para producir la iconografía religiosa que durante mucho tiempo había sido su principal industria, ya que las imágenes de temas religiosos estaban prohibidas en la iglesia protestante reformada holandesa, la tradición septentrional de realismo detallado y símbolos ocultos atraían a las crecientes clases medias holandesas, que estaban reemplazando a la Iglesia y el Estado como los principales mecenas del arte en los Países Bajos.

Hasta finales del siglo XVIII, los bodegones fueron considerados obras meramente decorativas, relegadas a especialistas. Fue en el sigo XIX cuando la representación floral adquirió un valor comercial y se convirtió en una protagonista más de la pintura moderna, con los trabajos de simbolistas y pintores de la luz que otorgaron una nueva significación al género.


Desde la época romana existía la tradición del uso de cráneos en las pinturas como símbolo de mortalidad y de fugacidad, a menudo acompañada por la frase Omnia mors aequat («La muerte iguala a todos»). 

Muy popular en el Barroco, especialmente en los Paises Bajos, fue la pintura de «vanidad» o vanitas, en las que suntuosos o sencillos arreglos de fruta y flores, libros, estatuillas, jarras, monedas, joyas, pinturas, relojes, velas, libros, instrumentos musicales y científicos, insignias militares, cristal y plata finos, estaban acompañados de calaveras, como recuerdos simbólicos de la fugacidad de la vida. Así, un cráneo, un reloj de arena o de bolsillo, una vela consumiéndose o un libro con las páginas vueltas, servirían como un mensaje moralizante de lo efímero de los placeres de los sentidos. A menudo varias de las frutas y flores se mostraban comenzando a pudrirse o decaer para insistir en la misma consideración.




Vanitas es un término latino que puede traducirse por vanidad; no en el sentido de soberbia u orgullo, sino en el sentido de vacuidad, insignificancia (como en la expresión «en vano»).
Su título y su concepción se relacionan con un pasaje del Eclesiastés: «Vanitas vanitatum omnia vanitas» («Vanidad de vanidades, todo es vanidad»). El mensaje que pretende transmitir es la inutilidad de los placeres mundanos frente a la certeza de la muerte, animando a la adopción de un sombrío punto de vista sobre el mundo. Es, al mismo tiempo, un elemento esencial en el surgimiento del bodegón como género individual.

Un subgénero, dentro del bodegón, es el bodegón floral, que representa floreros y guirnaldas. En los Países Bajos se produjo una obsesión por la horticultura, particularmente el tulipán. Considerar las flores, a un tiempo, como objeto estético y símbolo religioso, llevó al surgimiento de un gran mercado para este tipo de bodegón. El bodegón, como la mayor parte de las obras de arte holandesas, se vendía generalmente en mercados abiertos o por marchantes, o por los artistas en sus estudios, y raramente eran encargos. Tan popular era este tipo de pintura "stilleven", que gran parte de la técnica de la pintura de flores holandesa fue codificada en el tratado de 1740 Groot Schilderboeck por Gerard de Lairesse, que daba amplios consejos sobre color, arreglo, pinceladas, preparación de los ejemplares, armonía, composición, perspectiva.






La técnica que seguían en sus composiciones era el juego del claroscuro, las flores de vivos colores ocupan el plano principal contrastando con el fondo oscuro; dando así una sensación óptica de tres dimensiones. Las composiciones eran muy cuidadas, tenían en cuenta la variedad de flores que componían el ramo armonizando colores, tonalidades y tamaños. Recreándose en una sinfonía de colores que proporcionaban un placer estético para los sentidos. La escenografía de los cuadros de flores, no era muy variada, flores en jarrones de cristal o piedra, sobre una mesa de mármol o bien enclaustrados en un nicho de piedra. Los insectos, lagartijas, conchas marinas y caracoles, son adornos comunes en este tipo de obras, que siempre conllevan un simbolismo que es reflejo de los valores de la sociedad del momento. A lo largo del Siglo de Oro holandés, las obras de arte con flores obtuvieron gran protagonismo: incrementándose el número de artistas que realizaban este tipo de obras, así como el interés por parte del público y coleccionistas.

El simbolismo de las flores había evolucionado desde principios de la época cristiana. Las flores más comunes y sus significados simbólicos eran:

Rosa: la Virgen María, fugacidad, Venus, el amor
Lirio: la Virgen María, virginidad, seno femenino, pureza de mente o justicia
Tulipán: presunción, nobleza
Girasol: lealtad, amor divino, devoción
Violeta: modestia, reserva, humildad
Aguileña: melancolía
Amapola: poder, sueño, muerte


En cuanto a los insectos, la mariposa representa la transformación y resurrección, mientras que la libélula simboliza la fugacidad y las hormigas, el trabajo duro y la atención a las cosechas.



Las flores aparecen representadas en la historia de la pintura más de lo que imaginamos, 
tanto como protagonistas como en un papel secundario.







Casi todos los pintores y pintoras han pintado flores,
 ¿que no?
Pues sí.






THE KINGSTON TRIO





WHERE HAVE ALL THE FLOWERS GONE...



domingo, 8 de enero de 2012

FESTIVAL BARROCO


 GREGORIO FERNÁNDEZ



Imaginería.- Arte de la talla o pintura de imágenes religiosas.


A finales del siglo XVI y hasta mediados del siglo XVIII, se desarrolla en Europa el arte barroco, también en América, debido a la colonización de españoles, portugueses e ingleses.
Acaso las dos ideas esenciales del barroco sean el movimiento, que imprime a todos sus elementos, y -en arquitectura- la pérdida del papel constructivo de muchos de ellos, en favor de una mayor riqueza ornamental.
Las fachadas adquieren mucha importancia.
Por el predominio de los elementos decorativos sobre los constructivos, se puede afirmar que el estilo barroco más que un estilo de arquitectura es una decoración arquitectural.

Las plantas de los templos también tienden a alejarse de las formas clásicas basadas en la línea recta, el cuadrado y la cruz, en muchas ocasiones se adoptan plantas circulares, elípticas o mixtilíneas. Esta libertad en las plantas arquitectónicas permite una mejor adaptación al lugar en que se va erigir el edificio.

El conjunto arquitectónico obra en función del espacio sin límite, moviéndose las fachadas y plantas, de forma que, se incluyen en el espacio sus entrantes y salientes
Se evitan las formas geométricas del Renacimiento; el edificio forma parte del espacio que le circunda, se construye en función de la plaza, de la calle o del paisaje en que se sitúa.
Las líneas constructivas desaparecen en la abundante ornamentación, o se desvirtúan por el agitado movimiento de los entablamentos y cornisas, o por la ilógica disposición de los soportes.

Se utilizan columnas salomónicas, soportes extremadamente estrechos en su parte inferior (estípites), frontones quebrados, arcos de las más diversas formas, hornacinas en las que se agitan las estatuas.
A la lógica estática del Renacimiento, sucede la agitada dinámica de las masas constructivas, en la que cada elemento existe en función de un todo, y en la que la luz, con sus agudos efectos de claroscuro, adquiere una gran importancia.

Una de las preocupaciones del Barroco son los grandes recintos públicos urbanos. Es frecuente que en las ciudades más importantes se lleven a cabo plazas mayores de enorme superficie y suntuosidad.
En las construcciones civiles destacan los jardines, en los que el agua (fuentes y cascadas) adquieren una gran importancia, especialmente en el siglo XVIII, realzando así la belleza de las formas arquitectónicas. 





ARQUITECTURA BARROCA EN ESPAÑA


En España, esta época que comprende el siglo XVI y parte del XVII, se denomina Siglo de Oro, en el que se adquirió gran desarrollo en ciencia, arte y literatura.


EL PRIMER BARROCO

En este periodo de comienzos del siglo XVII destaca Juan Gómez de Mora que trabaja en la corte de los Austrias, que es el arquitecto de la Plaza Mayor, Ayuntamiento, Monasterio de la Encarnación y la Cárcel de la Corte de Madrid y el Colegio de los Jesuitas en Salamanca.

Alonso Carbonell diseña el Palacio del Buen Retiro y sus jardines.


SEGUNDO PERIODO DEL BARROCO o BARROCO PLENO


La arquitectura barroca se introduce en España a finales del siglo XVI, y se desarrolla durante gran parte del siglo XVII de manera más contenida y austera que la italiana, sobre todo por el éxito de la arquitectura herreriana.

A medida que avanza el siglo XVII se percibe un progresivo camino de intensificación de la ornamentación recargada y la eliminación de elementos herrerianos.

Tal tendencia se aprecia en la Basílica del Pilar de Zaragoza.

ESTILO CHURRIGUERESCO


Es la tendencia de la arquitectura barroca española (el "rococó español") a lo largo de gran parte del siglo XVIII. Se basa en una decoración exultante y muy recargada en los muros exteriores.

Los creadores de este estilo son: José Benito de Churriguera y sus hermanos Joaquín y Alberto.

Los sucesores de los Churriguera llevaron este estilo a extremos delirantes.


ESTILO BORBÓNICO


Aunque la arquitectura churrigueresca se desarrolla durante la dinastía borbónica en España, son estos monarcas de origen francés quienes imponen en sus construcciones reales un arte barroco afrancesado, más apegado a lo clásico y alejado de los excesos churriguerescos.

La Corte Borbónica construye tres grandes palacios:

·   La Granja de San Ildefonso, encargada a Teodoro Ardemáns.

·   El Palacio de Aranjuez, de Santiago Bonavía.

·   El Palacio Real de Madrid, edificio de Filippo Juvara y Giovanni             Battista Sacchetti.




*


                        LOS BORRACHOS (VELÁZQUEZ)




LA SAGRADA FAMILIA DEL PAJARITO (MURILLO)



DAVID VENCEDOR DE GOLIAT
(CARAVAGGIO)

                                                         

Entablamento.- Conjunto  de elementos horizontales que forman el remate de algo.
Conjunto de elementos horizontales sostenidos por columnas o pilares.


                                                                  





Estípites.- Elemento en forma de tronco de pirámide invertido que puede tener funciones de soporte. Usualmente se superponen unos a otros.

BALDAQUINO DE SAN PEDRO DEL VATICANO



COLUMNAS SALOMÓNICAS
(BERNINI)




BARROCO EN LA RIOJA


Detalle de la fachada del Museo de La Rioja (Logroño)

-Antes casa del general Espartero-



(TORRES)
                  

TORRES BARROCAS EN LA RIOJA

CONCATEDRAL DE SANTA MARÍA LA REDONDA
LOGROÑO (LA RIOJA)

Las torres barrocas de esta concatedral,  las llamadas popularmente "Gemelas", se levantaron en el siglo XVIII. La factura de Martín de Beratua será recordada en el Camino de Santiago un poco más adelante, al contemplar la similitud de la torre de la Catedral de Santo Domingo de la Calzada, obra del mismo autor.
Están formadas por un fuste de paramento liso de gran desarrollo y sección cuadrangular con esquinas redondeadas. Sobre él se sitúa un cuerpo dedicado a conjuratorio con pilastras toscanas y balaustrada ciega. Termina este cuerpo en un entablamento que sirve de transición hacia un cuerpo ochavado con función de campanario, en el que destacan las ventanas de medio punto y los óculos que animan sus planos. El campanario termina en un entablamento y un chapitel estructurado en tres niveles con pináculos.
Todo el conjunto conforma el "estilo riojano", que tanta infuencia ejerció en toda la zona y que hoy podemos admirar en las torres de Briones, Santo Domingo de la Calzada y Oyón (Álava), todas con el sello del mismo autor:

Martín de Beratúa

Nació en Abadiano (Vizcaya). Fue un maestro cantero de obra que realizó diversas torres de iglesias a lo largo de la geografía riojana y en otras regiones.



IMÁGENES DE LAS TORRES
 DESDE DISTINTOS ÁNGULOS, HORAS DEL DÍA Y ESTACIONES DEL AÑO











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AUTORES: ÁLVARO MUÑOZ, Mari Carmen; LLOP i BAYO, Francesc






AUTORES: ÁLVARO MUÑOZ, Mari Carmen; LLOP i BAYO, Francesc






AUTORES: ÁLVARO MUÑOZ, Mari Carmen; LLOP i BAYO, Francesc




TORRE EXENTA DE LA CATEDRAL DE EL SALVADOR
SANTO DOMINGO DE LA CALZADA (LA RIOJA)




Esta torre es una magnífica obra barroca que fue construida separada del templo. No fue siempre así, la catedral, anteriormente, tuvo dos torres más. La primera, románica, se hallaba situada en el ángulo de la catedral donde se aloja el famoso gallinero, fue destruida por un rayo. La segunda, gótica, fue construida en el mismo lugar, pero a mediados del siglo XVIII amenazaba ruina y fue demolida. La tercera y definitiva, es obra de Martín de Beratúa, siendo ésta su mejor obra tras haber realizado las Torres de La Redonda en Logroño y la de Briones. La singularidad de esta torre es su separación del templo, motivada por cuestiones constructivas. El solar dejado al demoler la antigua cárcel, es el elegido para elevar esta magnífica y esbelta torre de 69 metros de altura y una base de 9 metros de ancho. Pero el subsuelo ofreció serios inconvenientes por la poca firmeza y abundancia de agua del terreno; los cimientos se realizaron empleando una masa de hormigón compuesta por cal, chinarro, arena y cuernos de vacuno machacados, cimientos necesarios para soportar tan alta torre; es la torre más alta de La Rioja ("la mejor moza de La Rioja"). La piedra de la torre se trajo de las canteras de Baños de Rioja y de Villalobar, la cal de Ezcaray y la madera de los montes de Valgañón.





IGLESIA DE LA ASUNCIÓN (BRIONES)


Obra de Martín de Beratúa



TORRE DE LA IGLESIA DE SANTO TOMÁS EN HARO
(Primera torre barroca construida en La Rioja en el año 1671 por Juan de Raón)


TORRE DE LA IGLESIA DE SAN MIGUEL


(CUZCURRITA DE RÍO TIRÓN)
En su realización, trabajó un grupo de canteros formado por José de Ituño, Bautista de Olave y Bernardino Ruiz de Azcárraga, maestros de obras que supieron fundir en la Iglesia de San Miguel varias ideas estéticas: por un lado la fachada barroca de importación italiana y por otro el remate de la torre, de estética netamente autóctona.
De planta octogonal, con las caras cóncavas y rematada con una linterna.



TORRE DE LA IGLESIA DE SAN ESTEBAN (ÁBALOS)

.
La torre se compone de dos cuerpos de planta cuadrangular y otro octogonal, rematado por una cúpula con linterna.








BARROQUÍSIMO
(de plena actualidad)



FINJAMOS QUE SOY FELIZ

Finjamos que soy feliz,
triste pensamiento, un rato;
quizá podréis persuadirme,
aunque yo sé lo contrario,

que pues sólo en la aprehensión
dicen que estriban los daños,
si os imagináis dichoso
no seréis tan desdichado.

Sírvame el entendimiento
alguna vez de descanso,
y no siempre esté el ingenio
con el provecho encontrado.

Todo el mundo es opiniones
de pareceres tan varios,
que lo que el uno que es negro
el otro prueba que es blanco.

A unos sirve de atractivo
lo que otro concibe enfado;
y lo que éste por alivio,
aquél tiene por trabajo.

El que está triste, censura
al alegre de liviano;
y el que esta alegre se burla
de ver al triste penando.

Los dos filósofos griegos
bien esta verdad probaron:
pues lo que en el uno risa,
causaba en el otro llanto.

Célebre su oposición
ha sido por siglos tantos,
sin que cuál acertó, esté
hasta agora averiguado.

Antes, en sus dos banderas
el mundo todo alistado,
conforme el humor le dicta,
sigue cada cual el bando.

Uno dice que de risa
sólo es digno el mundo vario;
y otro, que sus infortunios
son sólo para llorados.

Para todo se halla prueba
y razón en qué fundarlo;
y no hay razón para nada,
de haber razón para tanto.

Todos son iguales jueces;
y siendo iguales y varios,
no hay quien pueda decidir
cuál es lo más acertado.

Pues, si no hay quien lo sentencie,
¿por qué pensáis, vos, errado,
que os cometió Dios a vos
la decisión de los casos?

O ¿por qué, contra vos mismo,
severamente inhumano,
entre lo amargo y lo dulce,
queréis elegir lo amargo?

Si es mío mi entendimiento,
¿por qué siempre he de encontrarlo
tan torpe para el alivio,
tan agudo para el daño?

El discurso es un acero
que sirve para ambos cabos:
de dar muerte, por la punta,
por el pomo, de resguardo.

Si vos, sabiendo el peligro
queréis por la punta usarlo,
¿qué culpa tiene el acero
del mal uso de la mano?

No es saber, saber hacer
discursos sutiles, vanos;
que el saber consiste sólo
en elegir lo más sano.

Especular las desdichas
y examinar los presagios,
sólo sirve de que el mal
crezca con anticiparlo.

En los trabajos futuros,
la atención, sutilizando,
más formidable que el riesgo
suele fingir el amago.

Qué feliz es la ignorancia
del que, indoctamente sabio,
halla de lo que padece,
en lo que ignora, sagrado!

No siempre suben seguros
vuelos del ingenio osados,
que buscan trono en el fuego
y hallan sepulcro en el llanto.

También es vicio el saber,
que si no se va atajando,
cuando menos se conoce
es más nocivo el estrago;

y si el vuelo no le abaten,
en sutilezas cebado,
por cuidar de lo curioso
olvida lo necesario.

Si culta mano no impide
crecer al árbol copado,
quita la sustancia al fruto
la locura de los ramos.

Si andar a nave ligera
no estorba lastre pesado,
sirve el vuelo de que sea
el precipicio más alto.

En amenidad inútil,
¿qué importa al florido campo,
si no halla fruto el otoño,
que ostente flores el mayo?

¿De qué sirve al ingenio
el producir muchos partos,
si a la multitud se sigue
el malogro de abortarlos?

Y a esta desdicha por fuerza
ha de seguirse el fracaso
de quedar el que produce,
si no muerto, lastimado.

El ingenio es como el fuego,
que, con la materia ingrato,
tanto la consume más
cuando él se ostenta más claro.

Es de su propio Señor
tan rebelado vasallo,
que convierte en sus ofensas
las armas de su resguardo.

Este pésimo ejercicio,
este duro afán pesado,
a los ojos de los hombres
dio Dios para ejercitarlos.

¿Qué loca ambición nos lleva
de nosotros olvidados?
Si es para vivir tan poco,
¿de qué sirve saber tanto?

¡Oh, si como hay de saber,
hubiera algún seminario
o escuela donde a ignorar
se enseñaran los trabajos!

¡Qué felizmente viviera
el que, flojamente cauto,
burlara las amenazas
del influjo de los astros!

Aprendamos a ignorar,
pensamiento, pues hallamos
que cuanto añado al discurso,
tanto le usurpo a los años.



Juana Inés de Asbaje
(Sor Juana Inés de La Cruz)



*



Más poesía de esta época y de otras épocas en:
 
 NADIE SALVO EL CREPÚSCULO

(Un blog... donde la poesía campa a sus anchas.)














BARROCO

Una revolución artística en los campos
 de la arquitectura, escultura, literatura, pintura y música.