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viernes, 25 de julio de 2014

UNA ORQUESTA MEDIEVAL


Cruz de Santiago en el mirador del Castillo de Clavijo
Al fondo a la izquierda se deja ver la zona este de Logroño

Castillo de Clavijo
La primera noticia del castillo aparece en 960, año en que Fernán González fue encarcelado entre sus muros. Sancho el Mayor de Navarra cedió la fortaleza al monasterio de Albelda. En 1177, Clavijo perteneció a la Corona. Don Diego López de Zúñiga fue su propietario en el siglo XIV y lo cedió a su hijo como regalo matrimonial. De esta zona, es muy conocida la leyenda forjada por el arzobispo Rodrigo en la que el Apóstol Santiago salió en ayuda de las tropas cristianas con gritos como: ¡Santiago, cierra España!, inyectando, de esta manera, ánimos a las huestes cristianas que causaron una multitud de bajas en las tropas musulmanas. Protegía el paso del río Leza y fue utilizado tanto por cristianos como musulmanes, aunque su origen parece ser musulmán. Según una leyenda, en el denominado Campo de la Matanza, al pie del castillo, tuvo lugar en el año 844 la Batalla de Clavijo, en la que Ramiro I contó con la ayuda del Apóstol Santiago para derrotar a las huestes moras. En realidad esa batalla nunca se libró.


Desde La Rioja, y de un gran salto (gracias al famoso caballo blanco de Santiago), llegamos a Galicia, concretamente  a una maravillosa ciudad llamada: Santiago de Compostela...


CALENTANDO MOTORES


The Chieftains & Carlos Núñez - Muiñeira (Muñeira) de Chantada 





... y a su Catedral.
Fachada occidental o del Obradoiro de la Catedral de Santiago de Compostela
Obra del arquitecto Fernando de Casas y Novoa, construida entre 1738 y 1750

Una escalera renacentista, realizada en el siglo XVII por Ginés Martínez, da acceso a la entrada de la catedral.



La actual catedral de Santiago de Compostela sigue siendo, básicamente, la iglesia románica que se levantó en el siglo XII, pero con varios añadidos barrocos del siglo  XVIII que alteraron, externamente, su apariencia.

La portada exterior protege el Pórtico de la Gloria, auténtica fachada de la catedral románica, del deterioro que estaba sufriendo; ambas fachadas se encuentran separadas por una especie de nártex.

El Pórtico de la Gloria es la gran joya del arte románico español, debido al maestro Mateo, que trabajó en Santiago desde 1168 hasta 1188, aunque el remate definitivo fue en 1217.


porticodelagloria.com






Ya estamos frente al pórtico.
Ahora hay que mirar hacia arriba,
hacia la arquivolta del vano central.
¿Quiénes están ahí cómodamente sentados?
Pues una orquesta medieval (radial) formada por  los entrañables ancianos del Apocalipsis...
preparándose para interpretar el último tema musical de la historia de la humanidad. 





De todas las representaciones escultóricas de músicos e instrumentos musicales en la Edad Media, el Pórtico de la Gloria es uno de los mejores referentes que tenemos para el conocimiento de los instrumentos medievales. Su autor reprodujo en él instrumentos reales, algunos de ellos con gran perfección. Concibió algo más que una obra de arte, ya que se trata de una de las mejores muestras para el estudio de los instrumentos de cuerda medievales. La obra del Maestro Mateo es, sin duda ninguna, la más perfecta y completa referencia no solo para la historia del arte escultórico, también para la Historia de la Música.

El Maestro Mateo da a la orquesta de ancianos un planteamiento nuevo y personal, no estático como hasta la fecha, sino dinámico. Los instrumentos, por otra parte, perfectos en sus detalles técnicos, están colocados con una distribución musical lógica, y si todo el pórtico es una escultura bella y perfecta, llama la atención la perfección musical técnica de la escena: la postura del músico, el modo de tomar el instrumento, la técnica de tañerlos o afinarlos, la colocación del puente, del mango, de los elementos sonoros, todo alcanza una perfección sorprendente. Una mera comparación con los precedentes escultóricos demuestran que no era posible la casualidad, y que el autor conocía o se informó bien del uso y maneras de los músicos y de las características físicas de los instrumentos que reproduce con absoluta fidelidad, tanto, que ha servido hoy para conocer con mucha aproximación, como eran la música y los instrumentos de la época. De modo que, el Pórtico es, en cierto modo, un completo catálogo de instrumentos reales y por tanto, un valioso testimonio que nos permite conocer cómo era y cómo podía sonar la música de la época y hasta reconstruirlos con fidelidad, como ha ocurrido también con los instrumentos representados el Códice de Cantigas de Santa María de Alfonso X el Sabio.

Las orquestas pétreas del Apocalipsis no suelen presentarse tocando, sino afinando o preparando sus instrumentos mientras dialogan (apretando las clavijas, tensando cuerdas, moviendo puentes, dando la nota…)

El instrumento musical se convierte en una referencia, en un icono, en un objeto mediante el cual el escultor medieval, el teólogo, el teórico, trata de llegar a lo inmaterial por el significado de las cosas terrestres… Y nada más carnal, terrenal, cotidiano y funcional que un instrumento de música.

La cita que hace el Código Calixtino del uso de los instrumentos dentro de la catedral con especial entusiasmo por la culminación del duro trayecto, invita a pensar que Mateo reproduce lo que el mismo presencia, músicos que saben tocar e instrumentos reales. Hay, sin duda, una concepción alegórica fiel al Apocalipsis de San Juan, pero nada impide y más bien parece que el autor lleva a la perfección algo que el vive y conoce de cerca.


(...) quiero pensar que cuando los peregrinos pasaban por debajo del Pórtico de la Gloria habrían comprendido que aquella gran orquesta que afina representaba la preparación de una nueva música, del Cántico Nuevo, con un instrumento afinador por excelencia como es el organistrum dando la nota con sus intervalos perfectos (temperados), con los otros anciano afinando sus salterios y arpas, sus violas y laúdes, algo similar a cuando en los prolegómenos de un concierto escuchamos el sonido de la afinación de la orquesta que nos anuncia la promesa de un gran concierto, nada menos en este caso del que acompaña la misma alegría de Cristo en la Gloria (THOMAS CONNOLLY, 1992: 77).



Ancianos centrales afinando un organistrum


Frecuentemente citado en los textos medievales,  deriva su nombre de la contracción de los latines organum e instrumentum. Se tocaba haciendo girar una rueda por medio de una manivela. Al accionar la manivela, la rueda, impregnada en resina en polvo, hacía vibrar las cuerdas que, protegidas con algodón, proporcionarían el sonido del instrumento. Por su  tamaño y complejidad era necesaria la presencia de dos músicos para interpretar las melodías, que como en el caso del Pórtico, son figuras sedentes, es decir, sentadas con el instrumento apoyado sobre sus piernas. Uno de los dos músicos tenía como misión girar el manubrio para accionar la rueda de madera y así producir el sonido y el ritmo, mientras que el otro músico accionaba el teclado con ambas manos, aunque con el paso de los siglos el instrumento evoluciona para ser tocado por una sola persona: la “zanfoña”.



Martín Códax-Ultreia. Ad Honorem (Códice Calixtino, s. XII)
Así suena un  organistrum:


(No sabía que el "Smoke on the Water" de  los  Deep Purple  formaba parte del Códice Calixtino:)
























Los Ancianos sostienen en sus manos (excepto las figuras 4 y 21, que portan redomas) instrumentos musicales pertenecientes a casi la totalidad de las familias de cuerda medievales: cítaras, salterios, arpas y un organistrum, viola o vihuela de arco, también denominada fídula (fídula en ocho y oval)

Las arpas recuerdan a las arpas celtas (cláirseach).


En el salterio las cuerdas se tensan sobre una caja de madera plana de formas variables, desde la cuadrada a la trapezoidal. Se podía tocar en posición vertical (sobre el pecho) u horizontal (sobre las rodillas), punteando las cuerdas con los dedos o púas. Encontramos cuatro ancianos tocando el salterio.

Laúd:es de procedencia árabe,  su caja tiene forma convexa por detrás. A diferencia de las fídulas se toca punteando con los dedos. Aparecen dos.

La cítara, similar a la lira, con caja de resonancia de madera y de forma trapezoidal o semicircular.

La fídula es un instrumento de madera compuesto por varios elementos, una caja, un mástil, un clavijero, cuerdas y arco.
                  Fídula oval: la caja armónica es curva, en forma similar a una pera y de tendencia oval. Se tocaba con arco. En el pórtico aparecen ocho.
                       Fídula en ocho: su frente recuerda a un ocho, era la forma menos usada en España. Aparecen cuatro en los relieves.

La fídula o viola medieval, punto de origen de las posteriores violas y violines, fue uno de los elementos más preciados del instrumentario destinado a la música culta. En tiempos de Gonzalo de Berceo (c. 1180-1250) los músicos de mayor prestigio fueron los violeros y los cedreros (tañedores de cedra). Inicialmente las fídulas eran punteadas, pero el paso hacia un instrumento de arco en Europa -el sistema fue adaptado en primer lugar por los pueblos mediterráneos- tuvo lugar en el siglo X.

El escultor no incluye los arcos de las violas, a no ser que las doce que representa, entre las ovaladas y las en ocho, sean punteadas, cuestión difícil de dirimir puesto que el maestro Mateo representa a los músicos en el momento de afinar -se aprecia incluso la llave que utiliza uno de los tañedores de salterio- y no en actitud de tocar.


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Un buen enlace sobre la Música y el Camino de Santiago:
http://albertosolana.wordpress.com/2013/03/27/1-musica-y-camino-de-santiago-3/
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Haciendo el Camino o en el camino  también hay músicos, con ell@s y con suerte pueden darse momentos mágicos como estos:

Un americano y otr@s peregrin@s haciéndole el acompañamiento vocal:

Owain Phyfe



No estaba Pino De Vittorio en el Camino,
pero como esta versión de la Tarantella del Gargano es tan buena...







Y momentos musicales (entre otros momentos) únicos, como los que ocurrieron en el albergue San Juan Bautista de Grañón (La Rioja), último pueblo del Camino riojano en dirección a la provincia de Burgos.

Al piano:  Eric Suzy Allibe


















D’a Soledade, lanza serenos
Rayos, que firen descoloridos
D’a Groria os anxeles y-o Padre Eterno.
Santos e apostoles ¡védeos! parecen
Qu’os labios moven, que falan quedo
Os uns c’os outros, e aló n’altura
D’o ceu a música vai dar començo,
Pois os groriosos concertadores
Tempran risoños os instrumentos.

¿Estarán vivos? ¿serán de pedra
Aqués sembrantes tan verdadeiros,
Aquelas túnicas maravillosas,
Aqueles ollos de vida cheos?
Vos qu’os fieches de Dios c’auda
D’inmortal nome, Mestre Mateo,
Xa q’ahi quedaches homildemente
Arrodillado, falaime d’eso;
Mais c’o eses vosos cabelos rizos
Santo d’os croques, calás… y eu rezo.

Aqui está á Groria, mais n’aquel lado
N’aquela arcada, negrea o inferno
C’as almas tristes d’os condanados,
Ond’as devoran todo-los demos.
D’ali non podo, quitá-los ollos
Mitá asombrada, mitá con medo,
Qu’aqueles todos se me figuran
Os d’un delirio, mortaes espeutros.

(Rosalía de Castro, ‘Follas novas’, 1880. ‘Na Catedral’ -fragmento-)



Estatua de Santiago Apóstol en la fachada de la Puerta Sagrada - Catedral de Santiago de Compostela










miércoles, 25 de julio de 2012

TARTA DE SANTIAGO




Hoy, día de Santiago Apóstol, patrón de España, vamos a preparar una tarta muy sencilla, la Tarta de Santiago o tarta de almendras.




Una tarta tradicional gallega que según dice el BOE:
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[Características organolépticas:
Forma: Redonda con cubierta de azúcar glaseado donde figurará la Cruz de la Orden de Santiago como seña de identidad propia.
Aroma: Típico a yema y almendra.
Color: Cobertura blanca en superficie debido a la decoración con azúcar
glaseado y color dorado al corte.
Sabor: Típico a almendra.
Textura: Esponjosa y granulada.
Presentación: Existen dos presentaciones básicas, tarta forrada, es decir, con base, y tarta sin forrar. A su vez, cada una de estas presentaciones admitirá distintos formatos según el tamaño de la tarta a realizar.
Ingredientes y cantidades: Los ingredientes de la Tarta de Santiago (tarta sin forro o cuerpo de la tarta en el caso de las forradas) serán los siguientes:
Almendra de primera calidad de variedades mediterráneas («Comuna», «Mallorca», «Marcona», «Mollar», «Largueta» y «Planeta»), que deberá representar al menos el 33% del peso total de masa.
Azúcar refinado (sacarosa), en un porcentaje de, al menos, el 33% del peso total de masa.
Huevo, en una cantidad de, al menos, el 25% del peso total de masa.
Ralladura de limón y azúcar glaseado, así como vino dulce, brandy o aguardiente de orujo, todo ello según arte culinario.
En el caso de la tarta forrada, los forros representarán un máximo del 25% respecto del total del peso de la tarta forrada y se admitirán bajo dos formatos y composiciones:
Forro de hojaldre, cuyos ingredientes son harina de trigo, mantequilla, agua y sal.
Forro de pasta brisa o brisé, también conocida como masa quebrada, en la que sus ingredientes son: harina de trigo, mantequilla, azúcar refinado (sacarosa), huevo entero, leche y sal.
4.3 Zona geográfica: El área de elaboración de las tartas amparadas por la Indicación Geográfica Protegida «Tarta de Santiago» abarca toda la Comunidad Autónoma de Galicia.
4.4 Prueba del origen: Sólo podrán ser amparadas por la IGP «Tarta de Santiago», las tartas procedentes de obradores ubicados en la zona de elaboración, que fuesen producidas siguiendo el método tradicional, conforme a las normas exigidas en el Pliego de condiciones y en el Manual de calidad.
Para la comprobación del cumplimiento de los preceptos del Pliego de condiciones y del Manual de calidad, el órgano de control contará con un registro de obradores. Todas las personas, físicas o jurídicas, titulares de bienes inscritos en dicho registro, las instalaciones y sus productos, estarán sometidas a este control, con objeto de verificar que los productos que ostentan la Indicación Geográfica Protegida «Tarta de Santiago», cumplen los requisitos del Pliego de condiciones y del Manual de calidad.
Los controles se basarán en inspecciones de los obradores, revisión de la documentación y análisis de la materia prima y del producto acabado.
Se vigilará de manera especial la concordancia entre la capacidad productiva de cada obrador y la cantidad de producto amparado expedido por cada firma inscrita.
Cuando se compruebe que el producto no se ha obtenido de acuerdo con los requisitos del Pliego de condiciones y los que se recojan en el Manual de calidad o presenten defectos o alteraciones sensibles, no podrán comercializarse bajo el amparo de la Indicación Geográfica Protegida «Tarta de Santiago».
Las tartas amparadas por esta indicación geográfica llevarán sobre su envase un precinto de garantía, etiqueta o contraetiqueta numerada, que será controlada, suministrada y expedida por el órgano de control de acuerdo con las normas recogidas en el Manual de calidad.
4.5 Método de obtención: El proceso consta de distintas fases según la forma de presentación del producto: con forro y sin forro.
Tarta de Santiago sin forro:
a) Selección de la almendra: Se efectuará en los obradores de producción un control exhaustivo de la calidad del producto, rechazándose cualquier unidad defectuosa.
b) Molienda de la almendra: Se procede a su molienda al objeto de conseguir una harina fina.
c) Pesado y mezcla: La harina de almendra se pesa, se mezcla con el azúcar y se van añadiendo progresivamente los huevos, amasándose enérgicamente hasta conseguir una masa de textura fina. En ese momento podrá añadirse, según arte culinario, ralladura de limón y/o vino dulce, brandy o aguardiente de orujo.
d) Llenado, enhornado y cocción: La masa se vierte en moldes de forma circular de distintos tamaños, según el formato que se desee realizar.
Se introducen en el horno, que se habrá calentado previamente a una temperatura aproximada de 180 a 200 grados centígrados, y se cerrará el horno, dejando un tiempo de cocción de unos 30 minutos, variable en función del grosor del producto.
e) Enfriamiento: Finalizada la cocción y una vez retiradas las tartas del horno, se dejan enfriar un tiempo prudencial para facilitar la manipulación del producto de cara a su posterior decoración.
f) Decoración: Una vez frío el producto, se decora cada tarta espolvoreando
con un cernidor el azúcar glaseado sobre la plantilla con el logotipo de la Cruz de la Orden de Santiago, quedando listas para su comercialización.
g) Envasado y etiquetado: Las unidades amparadas por la IGP «Tarta de Santiago», serán expedidas al mercado, etiquetadas y envasadas.
El envasado deberá efectuarse en instalaciones adecuadas, situadas en la zona de elaboración e inscritas en el registro del órgano de control.
El hecho de que el envasado se efectúe en esta área, que es en la que tradicionalmente se viene efectuando, obedece a la necesidad de preservar las características peculiares y la calidad y trazabilidad del producto, de tal forma que el control efectuado por el órgano encargado de ello sea más eficaz, evitándose además, pérdidas de calidad debidas a unas condiciones de transporte, almacenamiento y envasado poco adecuadas.
En las etiquetas y envases utilizados deberá figurar obligatoriamente y de forma destacada la mención «Indicación Geográfica Protegida Tarta de Santiago», además de los datos que con carácter general se establecen en la legislación vigente.
Los envases utilizados deberán ser nuevos, limpios e individualizados para cada unidad, debiendo ser además de materiales adecuados para favorecer una correcta conservación y transporte del producto. Sobre dichos envases irá la etiqueta, contraetiqueta o precinto de garantía, que servirá para la certificación del producto.
Tarta de Santiago con forro:
En la tarta con forro hay que distinguir entre la elaboración de la masa –según el método anteriormente descrito– y la del forro propiamente dicho, que se elaborará del siguiente modo:
En un recipiente se mezclan los ingredientes descritos en el apartado 4.2 durante aproximadamente 15 minutos hasta conseguir una pasta homogénea. Acto seguido, se coloca la masa sobre una mesa y se procede a su laminado con un rodillo u otro utensilio adecuado para, a continuación, proceder al forrado de los moldes.
Una vez forrados los moldes, se procede al llenado, enhornado, cocción, enfriamiento y decoración según los pasos descritos en el método de elaboración para la tarta sin forro, si bien en este formato, al llevar forro, los tiempos de cocción se amplían aproximadamente hasta unos 45 minutos, variando en función del grosor. Posteriormente, al igual que en el caso de la tarta sin forro, se procederá al envasado, etiquetado, contraetiquetado o precintado.
4.6. Vínculo: La noticia más antigua sobre la elaboración y consumo del bizcocho de almendra, hoy conocido como Tarta de Santiago procede del año 1577, en el contexto de la inspección o visita que D. Pedro de Porto carrero realizó a la Universidad de Santiago y a su investigación sobre las colaciones o comidas que se daban a los profesores con motivo de la concesión de los grados académicos. Aunque era llamada «torta real», su elaboración con almendra molida, azúcar y huevos, cocido al horno y servido en una pieza o fragmentada en dos porciones individuales, confirma la teoría de que se trata del mismo dulce que hoy llamamos tarta de Santiago.

Las primeras recetas dignas de fiabilidad se contienen en el Cuaderno  de confitería que recopiló Luis Bartolomé de Leybar en torno a 1838, así como en El confitero y el pastelero. Libro muy útil para los jefes de casa, fondistas y confiteros de Eduardo Merín –publicado en Ferrol en 1893– que proporciona una segunda receta de este dulce, que bajo el nombre de «Tarta de Almendra», se adorna ya con una suave capa de azúcar molida.
El origen inequívocamente gallego de ambos tratados confirma la antigüedad de esta preparación; el hecho de que esta especialidad no aparezca prácticamente en los repertorios culinarios foráneos hasta el siglo XX, apunta a una relevante popularidad de este dulce en Galicia y a su carácter de integrante de la tradición gastronómica y del gusto local.
En las confiterías tradicionales gallegas, la Tarta de Santiago se sigue confeccionando con fórmulas establecidas cuando menos a finales del siglo XIX. En la compostelana «Casa Mora», su fundador comenzó en 1924 a adornar las tartas de almendra con una silueta de la Cruz de Santiago.
Esta idea alcanzó un gran éxito y se difundió pronto por otros obradores de toda Galicia.]


Rúa en Santiago de Compostela

A lo que vamos.

Ingredientes:

-250gramos de azúcar glas o normal
-250gramos de almendras
-3 ó 4 Huevos
-Ralladura de medio limón (sólo lo amarillo)
-Licor (al gusto -no de cantidad, sino de sabor)
-Canela

Se pone el horno a precalentar a unos 175º.

Mientras el horno va cogiendo temperatura, se prepara un molde bajo de tarta, de unos 24 ó 26 centímetros de diámetro.
Se extiende una capa muy fina de mantequilla en el fondo del molde.
Triturar las almendras o comprarlas trituradas.
En un bol se echa el azúcar y 3 huevos, y con un batidor de varillas, se remueve suavemente, se añade la ralladura de limón y una pizca de canela y el licor (medio chupito), por último se añaden las almendras y se mezcla todo muy bien, si la masa  queda muy espesa, se echa un cuarto huevo.

Una vez estén todos los ingredientes bien mezclados, se vierte en el molde y se introduce en el horno durante unos 30 minutos. Vigilar los últimos minutos que no se haga demasiado e incluso puede introducirse una aguja de ganchillo o algo similar para comprobar que está hecha por dentro.


Una vez vista que la aguja sale limpia, se saca del horno y se deja enfríar.

Se pone la plantilla de la Cruz de Santiago encima de la tarta y con un colador se va esparciendo el azúcar glas, cubriéndola por completo.
Se quita la plantilla y a disfrutar.

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LUAR NA LUBRE
(Rosa Cedrón)

TU GITANA







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