La población originaria de los Estados Unidos, en el momento
de la invasión de los europeos, se componía de cientos de tribus diferentes.
Existían en torno a diez millones de habitantes, que constituían unos
trescientos grupos en diversos grados de desarrollo y múltiples hibridaciones
culturales, una diversidad que se aprecia en la existencia de doce ramas
lingüísticas y numerosas lenguas y dialectos derivados. Estaban agrupados en
diferentes naciones o confederaciones, que a su vez se dividían en tribus y
clanes que no siempre se llevaban bien entre ellas, de hecho, algunas de las
tribus estaban constantemente en guerra. Poseían una cultura muy rica, variada y
espiritual fundamentada en la armonía y el respeto a la naturaleza, cuyo
equilibrio fue roto por los invasores. Cuando los primeros exploradores Europeos
llegaron a estas tierras, las tribus nativas americanas poblaban todas la áreas
del continente americano. Los primeros asentamientos fueron encontrados en
Delaware, y los Iroquois, Mohawk, Algonquin y otras tribus en la parte noreste
de los Estados Unidos.
En el momento de la colonización europea en los siglos XVI y XVII. Los indígenas americanos que existían en la zona de lo que hoy son los estados
de New Jersey, Pensilvania oriental, el sur del estado de Nueva York,
especialmente el valle de Hudson y el puerto de New York, y la costa norte del
estado de Delaware, era las tribu de los llamados Lenni Lepape que significa “verdaderos
hombres” o "pueblos originarios" o como los conocían los colonos ingleses del
valle del Río Delaware, indios Delaware. Formaban parte del grupo algonquino,
que vivían en la zona conocida como Lenapehoking (tierra de los Lenapes), entre
Delaware y el Rio Hudson, sustentándose de la caza y de la agricultura.
En su
idioma, ellos llamaban a su patria Scheyischbi, que significa “el lugar que se
aproxima al océano”. Entre la familia de tribus norteamericanas de los
angloquinos, los Lenape eran considerados como “los abuelos”, lo que nos indica
de su antigüedad. Esta distinción les otorgaba en los consejos tribales un lugar
de respeto como una de las principales tribus. Los lenape vivían en
poblados que no solían superar unos centenares de habitantes y dispuestos
en distintos lugares de su territorio, trasladándose durante el año a cada uno
de ellos en función de la caza o cuando agotaban una zona de cultivo.

|
| Paisaje que
pudo contemplar Henry Hudson cuando llegó a la isla de Manhattan en 1609.
National Geographic |
de Mannahatta a Manhattan
|
| Manhattan. National Geographic |
Verrazzano-Narrows Bridge
Puente colgante que
conecta el barrio Fort Hamilton en
Brooklyn con el barrio de Nueva York en Staten Island

En 1524, el
florentino Giovanni de Verrazzano exploró la Upper Bay, que definió como "un
lago muy bello" Fue el primer navegante europeo que se sabe entró en la
Bahía de Nueva York.
Un año después, Esteban Gómez (Estêvão Gomes), un topógrafo, cartógrafo y
explorador portugués que navegó al servicio de la Corona Española en la flota de
Fernando de Magallanes, remontó el río Hudson en una expedición que se extendía
por la costa oriental de Norteamérica, desde Nueva Escocia hasta la Florida.
Como resultado de su expedición, el mapamundi realizado por Diego Ribero (Diogo
Ribeiro) en 1529 describe dicha costa casi a la perfección.
Nueva York fue fundada con el nombre de Nueva Amsterdam (Nieuw Amsterdam) por
los holandeses, que fueron los primeros europeos en llegar a esta parte del
continente americano. No fue tarea fácil la instauración, un alto coste
económico y humano fue necesario para su levantamiento.
HARD TIMES IN NEW YORK
BOB DYLAN



Buscando un paso marítimo hacia Asia por el
Noroeste, el explorador inglés Henry Hudson llega a la bahía de Nueva York en
1609 y remonta el Hudson, que hasta mediados del siglo XVII, tenía el nombre
neerlandés de Noort Rivier (río del Norte). A su vuelta a Europa, comenta el
gran potencial del lugar, especialmente por los castores y nutrias, cuya piel
constituía una mercancía muy apreciada, particularmente para producir sombreros
impermeables.
Durante los quince primeros años, la isla de Manhattan es poco utilizada por los
colonos de los Nuevos Países Bajos (Nieuw Nederland). Los exploradores prefieren
adentrarse en los bosques, abundantes en caza, donde practican el trueque de
productos europeos baratos por pieles traídas por los cazadores indios.
En 1624, las primeras familias de colonos,
llamadas para administrar los puestos de comercio, son enviadas en su mayoría
río arriba al valle del Hudson. Mientras tanto, en la isla de Manhattan, se
encuentran unas plantaciones y un poco de ganadería.
En 1625, bajo la amenaza creciente de un ataque proveniente de otras potencias
coloniales, los dirigentes de la Compañía Neerlandesa de las Indias Occidentales
decidieron proteger la desembocadura del río Hudson, y reagrupar las actividades
de los puestos comerciales en un recinto fortificado.
El director de la compañía, Willem Verhulst, y el ingeniero Cryn Fredericks
escogieron un sitio apropiado al sur de la isla, el emplazamiento actual de un
edificio de las aduanas americanas (Alexander Hamilton U.S. Custom House), cerca
de Battery Park.
Willem Verhulst era un administrador impopular que trataba a los colonos como
simples empleados y no administraba correctamente las finanzas de la colonia. En
1626, es reemplazado por Pierre Minuit, quien procede a concentrar un buen
número de colonos dispersos por diferentes territorios norteamericanos en lo que
se llamó Nueva Holanda. Es Minuit quien trae a Nueva Amsterdam a los primeros
esclavos africanos.
El 24 de mayo del año
1626, Peter Minuit, que hasta 1633 fue director general de la colonia holandesa
de Nueva Holanda y fundador de la colonia sueca de Nueva Suecia en 1638, compró
el territorio que hoy ocupa la isla de Manhattan a los indios Canarsie, de la
tribu Lenape, intercambiando objetos por un valor de 60 guilders, que según un
historiador neoyorquino equivalían a 24 dólares, pero que en realidad se acercan
más a los mil dólares.
Suficiente dinero en la época como para comprar
2.400 barriles de cerveza.
Los objetos intercambiados iban desde ollas hasta
piezas de ropa, pasando por cadenas de hierro, hachas e incluso arpas de boca,
un instrumento musical que usaban los chamanes.
Minuit estaba convencido de que había hecho un
negocio redondo, pero en realidad había comprado la isla a los indios
equivocados, porque los verdaderos dueños de esa tierra eran una tribu
perteneciente a los Algonquines y no a los Lenape, que estaban por allí formando
parte de una partida de caza.
(Una de las versiones, pues hay unas cuantas más)
El acceso al comercio de pieles de castor, daba lugar a una empresa privada
enfocada en formar alianzas y hacer comercio con las tribus indígenas. La
desembocadura del río Hudson daba acceso fácil al océano mientras aseguraba un
acceso continuo a los bosques más al norte sin tener problemas de aguas
congeladas.
La ciudad comercial era propiedad de la Dutch West India Company y se
caracterizaba por tener una gran cantidad de tabernas de marineros y de lenguas
distintas.
La administración de la colonia se confió a responsables que no en todo momento
supieron llevar la tarea a buen puerto. Desde el primer momento, los
gobernadores de Nueva Amsterdam demostraron más talento para enriquecerse que
para administrar. Mientras, los colonos se quejaban de las tacañas raciones y de
las rústicas cabañas de troncos de la Dutch West India Company. Por su parte, el
gobernador Willem Kieft había provocado tantos problemas con los nativos
americanos que estos sellaron una alianza para combatir a los agresivos
europeos.

Sus colonos se rebelaron contra el tiránico gobierno de la empresa. Fue la
batalla judicial de unos pocos empleados por convertirse en ciudadanos de pleno
derecho; su líder, Adriaen van der Donck, un joven abogado que quería un
gobierno representativo para la colonia, cruzó el Atlántico y presentó la
demanda ante el gobierno holandés. Fue el primer abogado de la colonia holandesa
de Nueva Holanda y uno de los líderes de la vida política de Nueva Amsterdam.
Impresionado por su nueva patria, Nueva Holanda, Van der Donck escribió
descripciones detalladas del territorio, la flora, la fauna, las vías fluviales,
la topografía y el clima. Van der Donck utilizó este conocimiento para
promocionar activamente la inmigración a la colonia, y publicó numerosos
tratados, incluido su influyente "Descripción de Nueva Holanda".
En 1647, la empresa impuso un director general más firme: el adusto militar
Peter Stuyvesant. Ante él se alzó Van der Donck, que administraba el latifundio
de un comerciante. Encabezó un consejo local y recopiló las quejas de los
colonos. Con ellas, creó el documento más conocido de la colonia: , la "Reconvención de los Nuevos Países Bajos". Una queja formal de 83 páginas que
presentó ante el Gobierno de La Haya en 1650 y que, con el tiempo, consolidaría
la estructura de la colonia de Manhattan en el derecho holandés y conferiría a
la ciudad de Nueva York una forma y un carácter únicos.

Cuando Peter Stuyvesant desembarcó con su pata de palo, con la intención
de arreglar las cosas, la población se reducía a 700 personas y Kieft se había
retirado para hacer recuento de sus ganancias conseguidas gracias a
transacciones corruptas.
Peter Stuyvesant se dedicó a reconstruir la desmoralizada colonia con ahínco, e
hizo construir una iglesia, una escuela, un molino, mercados, puentes, etc.
Dispuso vigilancia nocturna, reparó el fuerte, excavó un canal que se encuentra
bajo la actual Canal St y autorizó la construcción de un embarcadero municipal.
La floreciente economía del azúcar en el Caribe contribuyó a que en Nueva
Amsterdam se empezase a traficar con esclavos, lo que en poco tiempo provocó que
la fuerza de trabajo esclavizada ascendiera a un 20% de la población. La Dutch
West India Company estimuló un fructífero intercambio entre las plantaciones de
las islas y también ofreció privilegios para atraer a los mercaderes al puerto
en crecimiento. Todo ello contribuyó, con el paso de los años, a ampliar la
estabilidad social y las actividades económicas de los colonos. El comercio de
pieles, tan importante en un primer momento, fue progresivamente suplantado por
la exportación de productos alimentarios y tabaco.
Se construyeron numerosas edificaciones según la arquitectura tradicional
holandesa, calles bien definidas y canales que recordaban a Amsterdam. La
defensa de sus intereses llevó a que la colonia a convertirse en
una auténtica fortificación. Para ello fue protegida por una sólida muralla que
con el tiempo dio nombre a la calle “Wall Street”. En su origen, este fue el
límite de la ciudad y actuó como línea de protección frente a los ataques de los
indios o de los colonos de otros países como Inglaterra. Aunque también se
barajan otras hipótesis, como que su verdadera función era la de impedir la
huida de esclavos.

|
En 1652 los colonos holandeses construyeron un muro de
madera y lodo para proteger el
bajo Manhattan.
Cuando los británicos se apoderaron de Nueva
Amsterdam
demolieron el muro y construyeron una carretera asfaltada en su
lugar.
El nombre original holandés "Waal Straat" se convirtió en Wall
Street.
Este es el origen de su nombre: la calle de la
pared.
A finales del siglo XVIII se convirtió en un mercado abierto
para el intercambio de productos agropecuarios,
mercancías y valores, cuyas transacciones se hacían en la
calle.
|
Los administradores de la colonia instauraron además un sistema catastral, con
el fin de controlar las edificaciones y ordenar el crecimiento urbano.
Igualmente, se procuraron medios para que la comunicación y el transporte de
mercancías entre el norte y el sur de la isla de Manhattan se realizase de la
mejor manera posible.
El dinámico comercio de pieles, tabaco y madera abastecía de licor, armas,
cafeteras y ropa a los residentes y a los nativos americanos. La prosperidad
importaba más que la nacionalidad.
En 1664 finalizó el dominio holandés sobre Manhattan. La rivalidad marítima
entre Inglaterra y Holanda se dio por terminada con la victoria de la primera y
la colonia pasó a manos británicas, que la rebautizaron como New York en honor a
Jacobo, duque de York, hermano del rey Carlos II de Inglaterra, Escocia e
Irlanda.
Los neerlandeses la recuperaron
brevemente en 1673 (rebautizándola como Nueva Orange) y la volvieron a ceder a
Inglaterra en 1674 por los términos del Tratado de Westminster (cambiaron con
los ingleses su Nueva Holanda por la pequeña isla de Run -Indonesia-, rica en
nuez moscada, y Suriname, rico en bauxita y oro, un territorio de al norte de
Brasil), renombrando los ingleses el asentamiento como New York. Con las
colonias vecinas los ingleses constituyeron Nueva Inglaterra.
A lo largo del siglo XVIII los colonos ingleses se enfrentaron en numerosas
ocasiones con los franceses por el control de Manhattan, guerras en las que los
colonos lograron implicar para su causa a las tribus indias.
La inmigración y el desarrollo transformaron la ciudad, de tal forma que en 1835
Nueva York se convirtió en la ciudad más grande de Estados Unidos.
De la ocupación neerlandesa, han quedado algunos nombres de lugares
neoyorquinos, derivados de ciudades holandesas, como Coney Island (Konijnen
Eiland), Brooklyn (Breukelen), Harlem (Nieuw Haarlem), Flushing (Vlissingen),
Broadway (Bridewej) y Staten Island (Staaten Eylandt).
La bahía de Gowanus obtiene su nombre de Owanus (Ohain, pueblo de Brabante
valón). La bahía de Wallabout, en el norte de Brooklyn, quiere decir "bahía
valona" en neerlandés (Waal bocht). El nombre de Hoboken, en Nueva Jersey,
proviene de un municipio de Amberes en Flandes. Communipaw, en Jersey City, es
la contracción de Community of Pauw.
Hay palabras de entonces que todavía forman parte de la tradición americana,
como: Yankees (la mayoría de los holandeses en Nueva Amsterdam se llamaban Jan o
Kees), Dollar (tras la vieja moneda holandesa ‘daalder’).
La huella principal que los habitantes nativos dejaron en el Nueva York moderno
es el nombre de la isla de Manhattan, derivado directamente del término
Mannahatta que se puede traducir como «La pequeña isla»


Después de la Guerra de Secesión, la inmigración se intensificó y para
controlarla, se construyó en 1890 un centro de tránsito en la isla Ellis,
cercana a la isla de la Libertad donde actualmente se encuentra la Estatua de la
Libertad. Esta se convirtió en la principal aduana de la ciudad y en donde a los
pasajeros se les inspeccionaba legal y médicamente para permitirles o no el
desembarco en la ciudad. Se calcula que unos 12 millones de personas pasaron por
aquí desde 1892 hasta su cierre en 1954.
Son años de crecimiento y también de enfermedades causadas por el hacinamiento
de la población. Los neoyorkinos más pobres vivían hacinados en departamentos
estrechos e insalubres denominados
tenements. Se producen epidemias de cólera en
1832 y 1866 y por ello en 1879 se promulga una ley que obliga a que todas las
casas en la ciudad tengan al menos una ventana que permita mejorar la
ventilación y la entrada de luz.
A mediados del siglo XIX, más de la mitad de los neoyorkinos habían nacido en el
extranjero. Flujos de población procedentes de Europa fueron llegando y se
estima que entre 1820 y 1890 más de diez millones de inmigrantes se instalaron o
pasaron por Nueva York.
Los inmigrantes más numerosos eran alemanes e irlandeses: los primeros
abandonaron su país tras las Revoluciones de 1848 y los segundos a causa de la
Gran Hambruna Irlandesa de la patata.
Con la fuerte inmigración que estaba sufriendo Nueva York, surgieron barrios
étnicos en Manhattan.
A principios del siglo XX, el 60% de los adolescentes, es decir, seis de cada
diez, tenían al menos un padre de origen extranjero. Manhattan era así un
verdadero mosaico de culturas.

Más tarde llegaron los judíos huyendo del régimen nazi y se instalaron en
gran cantidad en Washington Heights. Los afroamericanos del sur del país se
reagruparon en los barrios de Harlem o de Bedford-Stuyvesant que se fueron
convirtiendo en los años 1940 en una especie de guetos.
En los primeros años de la década de 1920, 40.000 casas de vecindad fueron
destruidas y en su lugar se construyeron alojamientos sociales para dar cabida
a la gran cantidad de inmigrantes. La Gran Depresión echó a la calle a miles de
neoyorkinos, algunos de los cuales habitaron en los refugios de Central Park.
Con el desarrollo industrial de Nueva York, el número de obreros aumentó
fuertemente, pasando de 30.000 en 1840 a 220.000 cuarenta años más tarde.
SIMON AND GARFUNKEL
AMERICA
El siglo XIX se caracterizó por un rápido
crecimiento de Manhattan, lo que impuso el establecimiento de nuevas reglas en
materia de habilitación urbana. De esta manera, en 1811, el Commissioners' Plan
fue adoptado por las autoridades administrativas de la ciudad.
El Commissioners Plan no tenía en cuenta la
construcción de Central Park, sin embargo, entre 1821 y 1855, Manhattan
cuadruplicó su población. Como la ciudad se había ampliado, la gente tenía pocos
espacios abiertos donde acudir. La opinión pública fue pidiendo la creación
de un lugar elegante para la conducción al aire libre, como el Bosque de
Boulogne en París o el Hyde Park de Londres, fue el motivo por el que muchos
neoyorquinos influyentes apoyaron la idea, y en 1853 la legislatura del Estado
de Nueva York dio 2,8 km², el área situada entre las calles 59 y 106, para la
creación del parque.
|
|
Fotografía de Jason
Hawkes |

NUEVA YORK
Manhattan es uno de los cinco boroughs (distritos) de Nueva York. Se divide en
tres sectores principales, la parte "baja" (downtown) -en el sur-, la parte
"media" (midtown) -en el centro- y la parte "alta" (uptown) -en el norte-.
En el Norte nos encontramos con Upper Manhattan para las zonas más arriba de la
96, y con el Uptown que van desde la 59 hasta la 96. En el Medio tenemos Midtown
que va desde la 34 hasta la 59. La zona del bajo Manhattan tiene Dowtown
Manhattan desde la calle 14 hasta Chambers y Lower Manhattan sería toda la parte
de más abajo de Chambers Street.
Tanto Norte como Medio Manhattan tienen su parte este y su parte oeste. Todas
las avenidas y calles al oeste de la quinta avenida es West y las que están al
este de la quinta son East.
MANHATTAN
Manhattan es una isla alargada delimitada por los ríos Hudson (al oeste), East
(al este) y Harlem (al norte). Las dimensiones de la isla son 21,7 kilómetros de
longitud por 3,7 kilómetros de anchura.
La calle más importante de Manhattan es la Quinta Avenida, que la divide
en dos partes: este y oeste.
A excepción de la parte sur de la isla (Lower Manhattan o Bajo Manhattan, al sur
de la calle 14) todo el desarrollo urbanístico de Manhattan es una cuadrícula.
Las avenidas cruzan la isla de Norte a Sur y las calles lo hacen de Este a
Oeste. Excepto Broadway, que recorre Manhattan de norte a sur de forma oblicua.
Las calles cortan Manhattan de este a oeste y sus números ascienden de sur a
norte. Todas las calles están divididas en dos partes: este (East) y oeste
(West) en función de su ubicación respecto a la Quinta Avenida.
Los cruces de Broadway con las diferentes avenidas dan lugar a conocidas plazas,
siendo la más importante Times Square.
Precisamente en uno de esos cruces se encuentra uno de los primeros rascacielos
de Manhattan, el edificio Flatiron (1902)
El Flatiron se encuentra en una manzana triangular, limitada al sur por la Calle
22, al oeste por la Quinta Avenida y al este por Broadway. Estas dos últimas
calles confluyen delante del edificio con la Calle 23, a la altura de Madison
Square.
|
|
El Flatiron visto desde el Empire
State |
Antes de que existieran rascacielos con estructura de acero, había grandes
edificios de hierro forjado que suponían un avance en la tecnología
constructiva pero que se inspiraban en estilos arquitectónicos del pasado. Al
principio, las paredes de carga exteriores hechas de ladrillo se recubrían con
planchas de hierro. Más adelante, los edificios se construyeron a modo de jaulas
primitivas con una estructura y columnas interiores de hierro.
El Haughwout Building, un inmueble de estilo veneciano construido en 1856 con
hierro forjado, tiene el primer ascensor para personas que se instaló en EE
UU.
Se empezaron a edificar rascacielos después de que Elisha Otis perfeccionase el
ascensor en 1853 y que, en 1885, William Le Baron Jenney inventara la
construcción con estructuras de acero en Chicago.
El primer edificio considerado rascacielos fue el Home Insurance Building (1885)
construido en Chicago con acero estructural. Fue demolido en 1931 para construir
el Field Building (LaSalle National Bank Building). El Home Insurance Building
no sería considerado rascacielos en la actualidad, ya que contaba con tan solo
42m de altura. Según los estándares actuales, el primer rascacielos sería el
Park Row Building construido en 1899 en Nueva York con una altura de
119,2m (30 plantas).
El Tower Building (1888-1889) es considerado como el primer auténtico
rascacielos de Nueva York. El Tower estaba ubicado en el número 50 de Broadway.
Con 11 pisos, fue el primer edificio civil en la ciudad en construirse con una
estructura interna de acero y en rebasar los 50 metros de alto. Por su altura, este edificio fue motivo de controversia, ya que los vecinos temían que el
edificio se desplomara ante los fuertes vientos que soplaban en la ciudad. Su
arquitecto Bradford Gilbert refutó esta idea al instalarse en el último piso.
Debido a la especulación inmobiliaria, este edificio fue demolido en 1914 para
construir un rascacielos más elevado.
New York World (World Building) Edificio
Pulitzer
Fue el segundo rascacielos en construirse en
Manhattan, pero en diciembre de 1890 el World Building, construido por George B.
Post, para la empresa periodística de Joseph Pulitzer, con 20 pisos y con 95
metros de alto, no solo fue el edificio de oficinas más alto de su tiempo, sino
que inauguró un estilo que hasta la fecha caracteriza a los rascacielos de esta
ciudad: el gusto por lo espectacular.
El rascacielos se construyó apenas un año después
de la conclusión del Tower Building y se convirtió en el eje central de un
distrito de negocios enclavado frente al City Hall, llamado Newspaper Row, un
sitio donde las grandes medios impresos de la época construyeron edificios cada
vez más altos, en un afán de competencia férrea. Y no es para menos, pues se
trataba de los diarios de mayor tirada de la ciudad, y quizá de Estados Unidos:
el New York World Herald de Joseph Pullitzer, el New York Tribune de William
Randolph Hearst, y finalmente el prestigioso New York Times. Estos medios de
comunicación fueron los protagonistas de la época de oro de la prensa amarilla,
sedienta de escándalos políticos y de corrupción y su ejército de Muckcrackers
dispuestos a todo para lograr la nota sensacionalista.
Cada uno de los periódicos construyó su cuartel
general en un ambiente de competencia. Es una costumbre americana: la gran
empresa siempre quiere tener en mejor y el más alto edificio de su tiempo. Esta
carrera en Newspapers Row comenzó en 1875 cuando el Tribune construyó su
edificio de ladrillo de 11 pisos de alto y 65 metros. El edificio con su torre
en forma de campanario dominó la zona durante los siguientes 15
años.
Sin embargo, no fue hasta mediados de la
década de 1880 cuando comenzaron a proliferar edificios de hasta 10 pisos de alto
en los alrededores de la torre del Tribune, muchos de esos edificios destinados
a oficinas de periódicos y revistas. En 1889, se inaugura el nuevo edificio del
New York Times con 12 pisos y 55 metros de alto, un gran rival para el
Tribune.
Pero en ese año se inician las obras de
construcción del World Building. Joseph Pullitzer concibió la idea de construir
un nuevo edificio para su periódico que fuera más espectacular que la torre de
la empresa de Hearst, así que comisonó al arquitecto George B. Post para el
diseño y construcción de su edificio de oficinas.
 |
Tribune Building Demolition, 1965 Collection of Pace University Archives. |
Así finalmente nos encontramos en diciembre de
1890, fecha de la conclusión del edificio de 20 pisos y 309 pies de alto, cuyo
remate constituía una cúpula de estilo renancentista, en la que quizá Post tuvo
como modelo la cúpula de la Basílica de San Pedro de la Ciudad del
Vaticano.
El estilo arquitectónico del World Building era
muy tosco, debido a que no había un estilo que pudiera identificarse y aplicarse
a un rascacielos, pero imitaba en los elementos de la fachada y la cúpula a los
palacios señoriales del Quatroccento italiano. A partir de este edificio la
manera de construir rascacielos en Nueva York tomaría un rumbo muy distinto a lo
que se estaba diseñando en Chicago con su escuela de arquitectura, en esos
mismos años.
El
edificio fue demolido en 1955 para darle espacio a los accesos para automóviles
al Puente de Brooklyn.
Fuente: Skyscraper Museum. New York.
Con la proliferación de las sedes centrales de empresas y la falta de espacio en
Manhattan, la arquitectura del sur de la isla se fue haciendo más y más
vertical.
One Times Square
(1904)
También conocido como:
1475 Broadway
New York Times Building
New York Times Tower
Times Tower
La torre fue construida originalmente para servir como sede de los locales del
periódico The New York Times (que también da nombre a la zona en su conjunto,
conocido como Times Square ); Sin embargo, el Times solo se quedó en el edificio
10 años, antes de trasladarse a un nuevo edificio en 229 West 43rd Street .
En marzo de 1995, One Times Square fue vendida a la empresa de servicios
financieros Lehman Brothers. Los nuevos propietarios consideraron que no sería
rentable para albergar nuevos inquilinos de la torre debido al costo de la
amplia renovación necesaria para hacerlo apto para los inquilinos.
cuando se construyó el 40 Wall Street y el Edificio Chrysler.
Nueva York vivió la fiebre de los rascacielos durante los años veinte;
estructuras monumentales que hicieron de la ciudad el símbolo del urbanismo y la
prosperidad.
Fue en 1928 cuando Chrysler encargó a William Van Alen la construcción del
edificio ubicado en el 405 de la avenida Lexington y el cruce con la calle
42.
Los rascacielos fueron una lucha de egos, pues mostraban el poder de ciertas
personas ante el mundo, un ostento similar al de los faraones de Egipto pero
ubicado en el siglo XX, y Walter Chrysler quería su pirámide.
Chrysler quiso que el edificio fuera el más alto del mundo superando al
Woolworth Building, pero tuvo que competir con otro edificio que había comenzado
a construirse a principios de 1928 en el número 40 de Wall Street para el Banco
de Manhattan, diseñado por Craig Severance, antiguo socio de Van Allen. El
proyecto inicial del Banco de Manhattan constaba de 47 pisos, pero Van Allen
anunció que el suyo tendría 68 plantas y mediría 270 metros de altura. Unas
semanas más tarde el diseño del Banco de Manhattan había crecido hasta las 63
plantas y los 280 metros. Ante tal anuncio Van Allen tuvo que modificar la
cúpula haciéndola crecer dándole su original y característica forma; el diseño
de la misma, muy estilizada, tienen unas formas muy redondeadas que emulan a las
llantas de automóviles. Con sus 319 metros (1.047 pies) fue el edificio más
alto del mundo durante 11 meses, hasta que fue superado por el edificio Empire
State en 1931.